Mientras tanto, Toyotarou no solo presta su talento a otras franquicias, sino que también está desarrollando su propio proyecto original, titulado Lost Samurai. Este one-shot, disponible legalmente online, permite echar un vistazo al proceso creativo del mangaka, mostrando desde los primeros bocetos hasta la versión final.
La situación se agrava por las críticas recientes de Kazuhiko Torishima, exeditor jefe de Shonen Jump, quien en su podcast cargó contra algunos creativos vinculados a la franquicia, acusándolos de “fallar en lo más básico del manga”. Estas declaraciones no han hecho más que añadir tensión a un panorama ya incierto.
Un nuevo refugio creativo
Por otro lado, no es la primera vez que Toyotarou se acerca a otras sagas. En el pasado, ha realizado ilustraciones homenaje y reinterpretaciones de obras clásicas, siempre con el sello de su estilo. Sin embargo, la apuesta por un título tan emblemático como Mobile Suit Gundam no es un simple experimento: se trata de un proyecto oficial y con proyección internacional.
Para muchos, este movimiento es también una forma de que el autor busque nuevos horizontes creativos tras la pérdida de su maestro Toriyama. Gundam, con su mezcla de ciencia ficción, drama bélico y personajes complejos, puede ofrecerle un espacio distinto al de Dragon Ball, donde las batallas y la épica se entrelazan con el legado de más de cuarenta años.
Lo único seguro es que el artista no ha cerrado la puerta a Goku y compañía. Su participación en V-Jump sigue activa, y sus mensajes en redes sociales invitan a comprar tanto el número actual como el próximo. Sin embargo, la sensación es clara: Dragon Ball vive un impasse que podría alargarse más de lo esperado.