La película que fracasó en cines renace gracias a su éxito en streaming y Vin Diesel
El regreso de The Last Witch Hunter
La primera entrega nació como una apuesta arriesgada: un híbrido entre acción, fantasía y terror sobrenatural con un presupuesto estimado entre 71 y 90 millones de dólares. La recaudación mundial apenas rozó los 147 millones, una cifra insuficiente para considerarse un éxito. Para colmo, la crítica fue despiadada. En Rotten Tomatoes se quedó en un 18% de aprobación, con comentarios que la tachaban de “lúgubre, lenta y un error para el estilo de Diesel”.
Y, sin embargo, la cinta tenía algo: un universo oscuro con cazadores, brujas, maldiciones y una Nueva York amenazada por plagas mágicas. Ese cóctel, que pasó desapercibido en cines, ha ido encontrando su público con los años. Hoy, es una de las películas más vistas en Netflix, situándose en el top 5 de su catálogo global durante semanas.
El renacer en plataformas
La estrategia también responde a un cambio de modelo en la industria. En lugar de depender únicamente de taquilla, las majors buscan sagas que funcionen en streaming y en mercados secundarios, donde los ingresos pueden prolongarse durante años. Con la tecnología actual, producir la secuela será más barato y permitirá una escala visual mucho más ambiciosa sin disparar el presupuesto.
El regreso de Vin Diesel
Vin Diesel, que alterna éxitos masivos como Fast & Furious y su papel en Guardianes de la Galaxia con proyectos más personales, nunca escondió su cariño por este personaje. Hace unos días ya había dejado caer en Instagram su intención de volver como Kaulder, el cazador inmortal marcado por la tragedia y la soledad. La confirmación oficial despeja dudas: no solo volverá, sino que lo hará acompañado por su viejo maestro Dolan, recuperando la química que ambos mostraron en pantalla.
Que Michael Caine acepte regresar, pese a haber anunciado su retiro en 2023, es casi tan sorprendente como el anuncio de la secuela. El actor británico, inolvidable por su papel de Alfred en The Dark Knight Trilogy, parece haber encontrado en esta saga fantástica una última aventura cinematográfica.
Una saga con potencial
Además, el auge actual de las producciones fantásticas —desde The Witcher hasta Shadow and Bone— demuestra que hay un público fiel deseoso de historias de magia y acción en entornos contemporáneos. Si Lionsgate sabe jugar sus cartas, este regreso puede ser algo más que un simple experimento.
Lo que sabemos y lo que falta por saber
El reto es grande: demostrar que un supuesto fracaso puede renacer y convertirse en franquicia gracias a la fidelidad de la audiencia digital. Tal vez esta sea la verdadera magia de The Last Witch Hunter 2: convertir lo improbable en inevitable.


