Un portal, millones de bárbaros y dragones desatan el caos en la nueva obra de Mark Millar
Un sueño nacido de un rechazo
Lo curioso es que esta historia no surge ahora, sino de la juventud del autor. A los trece años, Millar envió dos propuestas a DC Comics: una sobre Superman y otra completamente original. Ambas fueron rechazadas con una carta de cinco páginas que él guarda con orgullo hasta el día de hoy. De aquel borrador adolescente nació la semilla de lo que décadas más tarde se convertiría en Conquered.
Esa anécdota, lejos de sonar amarga, muestra cómo un rechazo puede transformarse en gasolina creativa. Millar asegura que nunca olvidó esa idea inicial y que la fue madurando con los años hasta convertirla en una de sus propuestas más ambiciosas. Ahora, con la experiencia de éxitos como Kick-Ass o Kingsman, le da forma definitiva acompañado de un dibujante de altura.
El arte implacable de Valerio Giangiordano
Para esta nueva aventura, Millar se ha aliado con Valerio Giangiordano, artista italiano conocido por su espectacular trabajo en Nemesis y Spawn. Su estilo, cargado de dramatismo y fuerza visual, parece perfecto para representar dragones en vuelo, ejércitos bárbaros y criaturas monstruosas que ocupan páginas enteras.
Un crowdfunding con recompensas épicas
El proyecto se lanzará en una campaña de Kickstarter de cuatro semanas, en la que los fans podrán acceder a diferentes niveles de recompensa. Desde ejemplares firmados hasta ediciones exclusivas, Millar promete que las sorpresas no faltarán para quienes apuesten por su obra desde el principio.
Esta estrategia no es casual: más allá de la financiación, lo que busca es implicar a los lectores en la construcción del proyecto. El cómic independiente siempre ha tenido ese componente de comunidad, y Millar quiere devolver esa sensación de cercanía en una industria cada vez más marcada por acuerdos millonarios con plataformas.
Independencia frente al imperio Netflix
Este paréntesis creativo no rompe con Netflix, sino que le da un respiro personal. Una especie de “capricho profesional” que le permite regresar al origen: escribir un cómic pensado exclusivamente para el papel, sin estar condicionado por una futura adaptación audiovisual. Una vuelta a las raíces que muchos lectores aplauden.
La promesa de una saga en cuatro volúmenes
Ese planteamiento recuerda a lo que Millar hizo con Wanted o Kick-Ass: ideas que empezaron como propuestas arriesgadas y acabaron generando franquicias duraderas. Aquí, sin embargo, hay una diferencia clave: no hay productora detrás, solo la confianza directa de los lectores.
¿Qué esperar del futuro de Millar?
El propio autor reconoce que tras este experimento regresará a sus compromisos habituales. La agenda es apretada y Netflix exige continuidad, pero Conquered podría marcar un precedente para futuros proyectos que busquen mantener esa chispa independiente que tanto le marcó en sus inicios.
En cualquier caso, lo que queda claro es que Millar no ha perdido el gusto por sorprender y arriesgar. Entre superhéroes irreverentes, espías retirados y dragones atravesando portales, el guionista escocés sigue recordándonos por qué es uno de los nombres más importantes del cómic contemporáneo.


