Cowboy Bebop estuvo a punto de descarrilar por culpa de un manga que casi nadie recuerda

Cowboy Bebop
Panini

Una adaptación temprana alteró tanto la fórmula que habría cambiado el éxito de Cowboy Bebop para siempre

Cowboy Bebop, Shooting Star, Spike Spiegel, Sunrise

Desde fuera, Cowboy Bebop parece uno de esos casos mágicos en los que todo salió bien a la primera. Un anime mítico, estrenado en 1998, con solo 26 episodios y capacidad para marcar a generaciones enteras. Pero la historia real está lejos de ese romanticismo: hubo momentos en los que el proyecto pudo haber saltado por los aires, y uno de los factores más surrealistas fue un manga adelantado a su tiempo… y también a la propia serie.

Un manga prematuro que no tenía cómo acertar

Antes siquiera de que Spike Spiegel encendiera su primer cigarrillo en televisión, un equipo ajeno al núcleo creativo estaba ya intentando convertir Cowboy Bebop en un producto transmedia. ¿Problema? La serie aún no existía tal y como la conocemos, así que aquello se convirtió en una especie de retrato robot hecho a ciegas: parecido, sí, pero de esos parecidos que salen en Crímenes imperfectos.

La cadena de errores empezó cuando Sunrise vio la oportunidad de expandir su nueva licencia incluso antes de que estuviera terminada. En 1997, medio año antes del estreno del anime, la editorial Monthly Asuka Fantasy DX presentó Cowboy Bebop: Shooting Star, un manga firmado por Cain Kuga que hoy sobrevive más como curiosidad histórica que como obra de culto.

Kuga hizo lo que pudo: el guion del anime seguía en desarrollo, los diseños no estaban cerrados, la trama cambiaba cada semana… así que el manga fue un ejercicio de improvisación más cercano a una “inspiración libre” que a una adaptación. ¿El resultado? Una versión alternativa con los personajes de siempre, pero… digamos… pasados por un filtro que nadie pidió.

Para empezar, Edward aparecía como un chico y no como ese torbellino enigmático y no binario que conquistó a los fans. Y aunque estos cambios ya sonaban raros, eran solo la punta del iceberg.

Un villano adolescente, una mafia distinta y cero rastro del tono original

Si en el anime el conflicto central gira en torno a Spike, Vicious y los fantasmas del pasado, en Shooting Star el antagonista es Scorpion, un líder adolescente de la Dragon Head Syndicate. Sí: un chaval. Con mala leche, pero un chaval. La comparación con Vicious, ese villano elegante y despiadado, directamente juega en su contra. El manga apostaba por una historia más lineal, con un enemigo recurrente y un tono muy alejado de la melancolía jazz que definió la serie.

Cowboy Bebop, Shooting Star, Spike Spiegel, Sunrise

A pesar de conservar elementos reconocibles —Spike, Faye, Jet, Ein y Ed estaban ahí—, el espíritu bebopero se perdía entre decisiones creativas que no tenían cómo anticipar lo que Watanabe y su equipo iban a construir. Era Cowboy Bebop… pero sin Cowboy Bebop.

Un desarrollo caótico en Sunrise complicó aún más la sincronización

La culpa tampoco fue del pobre manga en exclusiva. Mientras éste se publicaba, el propio anime estaba en una especie de infierno de producción. Bandai, que iba a financiar la serie a cambio de vender maquetas de naves, se echó atrás en cuanto vio que Cowboy Bebop no era el típico anime comercial de batallas y juguetes. Con el patrocinador huyendo, la serie quedó en pausa.

La salvación llegó cuando Bandai Visual, la “hermana seria”, decidió apostar por el proyecto. Pero ese bache retrasó tanto el calendario que el manga avanzó sin supervisión real del equipo creativo. Así que Sunrise terminó con un producto promocional que no reflejaba, ni remotamente, la serie que estaban construyendo.

Por suerte, casi nadie lo leyó… y la historia terminó bien

Lo irónico es que todo este caos no tuvo ningún impacto real en el estreno del anime. Cuando Cowboy Bebop llegó por fin a televisión, Shooting Star llevaba meses en circulación, pero había pasado tan desapercibido que casi nadie se enteró. Y a decir verdad, mejor así.

Cowboy Bebop, Shooting Star, Spike Spiegel, Sunrise

Con el tiempo, el anime se convirtió en una obra maestra universalmente respetada, mientras que Shooting Star quedó como una rareza que solo los más curiosos conocen. Una especie de universo alternativo, la prueba de que el Bebop podría haber sido muy distinto… y probablemente mucho peor.

Y lo cierto es que, vistas las últimas décadas, da igual cuántas versiones menores aparezcan. Da igual un manga irregular o incluso la criticada adaptación en acción real de Netflix. Cowboy Bebop sigue intocable, manteniendo un legado que sobrevive a cualquier tropiezo.

Porque, al final, hay historias —y personajes— que ni siquiera un spin-off desafortunado puede derribar. Y Spike Spiegel, para suerte de todos, es uno de ellos.

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