Un salto de un siglo podría ser la jugada más libre y refrescante para el futuro de Dragon Ball
Una vuelta a los 90
Muchos la olvidan, otros ni recuerdan que existe, pero lo cierto es que Dragon Ball GT dejó plantada una semilla perfecta para una continuación completamente libre de ataduras. Un pequeño epílogo que funcionó como homenaje, despedida y, sin que nadie lo supiera, casi como un piloto camuflado para una nueva era.
Un epílogo olvidado que ya hizo casi todo el trabajo
Era un guiño bonito, pero también una declaración de intenciones: el legado sigue, y la Tierra sigue produciendo Saiyans capaces de liarla parda. Y por si fuera poco, el especial A Hero’s Legacy amplió ese mundo presentando a Goku Jr. en un viaje que recordaba al Goku niño de 1986. El mensaje era claro: la historia había terminado… pero también podía volver a empezar.
Por qué esta línea temporal es un regalo para Toei
Aquí es donde la cosa se vuelve seria: Dragon Ball lleva años atrapado en la década entre la derrota de Kid Buu y el Torneo 28 del final de Z. Toda historia nueva, desde Super hasta DAIMA, tiene que encajar en ese espacio minúsculo sin contradecir lo que viene después. Y eso, inevitablemente, provoca retcons, incoherencias y un techo narrativo evidente.
En cambio, un salto de cien años destruye ese techo. Lo pulveriza. Lo convierte en polvo estelar digno de Bills.
Con ese margen temporal, Toei puede:
• crear nuevos héroes sin depender del elenco clásico
• introducir amenazas nunca vistas sin romper la continuidad
• explorar un mundo que ya no necesita justificarse
• homenajear al pasado sin estar encadenado a él
Básicamente, libertad creativa absoluta. Es el mismo truco que emocionó a los fans cuando Star Wars anunció historias alejadas del linaje Skywalker o cuando Dragon Ball Online situó su lore más de dos siglos después del final de Z.
Un nuevo reparto sin mochilas… pero con guiños jugosos
La eterna duda de los fans: ¿se puede hacer Dragon Ball sin Goku? Y la respuesta está ahí, escondida en los propios videojuegos de la franquicia. Personajes nuevos como Android 21, Mira, Towa o Shallot demostraron que el público abraza caras nuevas si la historia está bien contada.
En esta futura línea temporal podrían convivir:
• Goku Jr. y Vegeta Jr. como guiños nostálgicos
• una Pan anciana convertida en nexo emocional
• nuevas familias Saiyan surgidas en el siglo siguiente
• más humanos relevantes, Namekianos reinventados o incluso un linaje reformado de la raza de Freezer
Este futuro ignorado podría ser la clave del renacimiento de DB
Puede que GT no fuese la secuela que los fans querían, pero en su rincón más olvidado dejó algo valiosísimo: una puerta abierta hacia un futuro donde todo puede volver a empezar.


