El spin-off animado de Stranger Things mantiene vivos a los personajes con un nuevo reparto de voces ambientado en los años 80
Stranger Things: Tales from ’85 traerá de vuelta a Eleven, Dustin, Will, Max, Mike y Lucas, pero con un pequeño giro que ya ha hecho levantar alguna ceja entre los fans: todos los personajes serán recasteados. Sí, Netflix ha decidido empezar casi desde cero con este nuevo proyecto animado ambientado entre la segunda y tercera temporada de la serie original.
A simple vista, puede parecer una jugada arriesgada, incluso innecesaria, pero en realidad es una señal clara de algo mucho más ambicioso: la plataforma no tiene intención de dejar morir el universo de Stranger Things después de su quinta temporada.
Stranger Things: Tales from ’85
Ambientada en pleno 1985 —el año dorado del pop, los recreativos y los peinados imposibles—, la serie promete un tono nostálgico y aventurero, muy al estilo de los dibujos animados clásicos de la época. En esta versión animada, el grupo de Hawkins se enfrentará a nuevos monstruos del Mundo del Revés, mientras sigue lidiando con la adolescencia, las bicicletas y los secretos del gobierno.
Brooklyn Davey Norstedt pondrá voz a Eleven, mientras que Jolie Hoang-Rappaport será Max, Luca Diaz interpretará a Mike y Elisha Williams a Lucas. La serie, desarrollada por los hermanos Duffer junto a Eric Robles, se estrenará en 2026 y tendrá clasificación TV-14, con acción, aventura y ciencia ficción en dosis generosas.
Netflix no suelta a sus monstruos
El hecho de que Netflix se atreva a cambiar a todo el reparto es una declaración de intenciones: Stranger Things ya no depende de sus actores, sino de su mundo y sus personajes. Es una jugada similar a la que ha hecho Disney con Star Wars o DC con sus reinicios animados: si el público ama el universo, los intérpretes pueden rotar sin que la magia desaparezca.
Además, el proyecto sirve de puente ideal para mantener viva la conversación sobre Hawkins más allá de la quinta y última temporada. Los Duffer ya han dejado claro que quieren expandir este universo, y Tales from ’85 podría ser la puerta de entrada a más spin-offs, videojuegos o incluso nuevas películas ambientadas en los años posteriores al final de la serie principal.
¿Por qué tiene sentido el recast?
Aunque a muchos fans les cueste imaginar a Eleven o Dustin con nuevas voces, hay una razón sencilla detrás: el paso del tiempo. Han pasado casi ocho años desde la segunda temporada, y los actores originales —Finn Wolfhard, Millie Bobby Brown, Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin y Noah Schnapp— ya no encajan en las edades de sus personajes.
En una producción animada ambientada entre las temporadas 2 y 3, usar sus voces actuales rompería por completo la ilusión. Recastar a los personajes permite mantener la coherencia narrativa y ofrecer una experiencia más fresca.
Además, el formato animado abre la puerta a una estética totalmente distinta, con un diseño visual ochentero lleno de colores saturados, sintetizadores y referencias culturales de la época. Si la serie acierta en tono y ritmo, podría convertirse en una auténtica joya retro dentro del catálogo de Netflix.
El futuro del Upside Down
Con Tales from ’85, Netflix demuestra que el fenómeno Stranger Things va mucho más allá de Hawkins y sus protagonistas originales. El streaming está aprendiendo la lección: cuando un universo funciona, lo inteligente no es cerrarlo, sino reinventarlo.
Los Duffer han construido un mundo donde la nostalgia, el terror y la amistad se mezclan con una eficacia envidiable, y este nuevo proyecto es la prueba de que el estudio quiere seguir explorando esas grietas entre lo cotidiano y lo sobrenatural.
Si el experimento funciona, no sería raro que viéramos nuevas historias animadas ambientadas en distintas épocas, o incluso una precuela sobre el programa que originó a Eleven.
En definitiva, Stranger Things: Tales from ’85 no es solo un spin-off: es el testamento animado de una generación que creció entre Demogorgons, walkmans y luces de Navidad parpadeantes. Y parece que la plataforma de streaming no está lista para apagar esas luces todavía.


