El legendario dibujante de los 90, Tony Daniel, regresa a los mutantes con una historia que cierra una era y abre nuevas puertas para los X-Men
X-Men y el regreso de una leyenda del dibujo
El propio Tony Daniel lo define como “un momento de pellizcarme”:
“Parece que mi carrera ha cerrado el círculo. Empecé en Marvel, dibujando X-Force justo al salir del instituto. Era un sueño entonces, y lo sigue siendo ahora con X-Men.”
El artista recuerda que su pasión por los mutantes nació en el colegio, cuando un compañero llevó un viejo ejemplar de Giant-Size X-Men:
“Me enamoré al instante. Desde entonces empecé a dibujar a mis mutantes favoritos en cualquier trozo de papel que encontraba.”
El espíritu de los 90 vuelve a los mutantes
El número, que saldrá a la venta el 7 de enero, promete ser más que una simple despedida. Según Marvel, servirá para conectar los hilos hacia la siguiente gran etapa mutante, y ya se rumorea que podría dejar pistas sobre el próximo evento que marcará el futuro de la línea X.
Daniel, por su parte, está encantado de trabajar con Jed MacKay:
“Jed tiene un equilibrio increíble entre acción y desarrollo de personajes. Sus historias son un sueño para los artistas. Si nosotros nos divertimos dibujando, los fans lo harán leyendo. Y hay mucha diversión en lo que viene para X-Men.”
Una mirada al legado artístico de los 90
Además, su conexión con Jed MacKay promete uno de los equipos creativos más sólidos de la era moderna de los X-Men. MacKay ha revitalizado el tono de los mutantes con historias que profundizan en sus dilemas morales y su humanidad. La combinación del guion estratégico de MacKay y el trazo expresivo de Daniel puede ser el impulso definitivo para una nueva era mutante más introspectiva, dinámica y visualmente imponente.
Un nuevo comienzo para los X-Men
Con Tony Daniel al lápiz, Jed MacKay al guion y una portada variante de Ivan Talavera, el cómic no solo supone el fin de una etapa, sino el preludio de otra que podría redefinir lo que significa ser un X-Men.


