Corrupción en Miami (Miami Vice) fue una serie de televisión estadounidense creada por Anthony Yerkovich y producida por Michael Mann que se emitió en la cadena NBC desde 1984 hasta 1989
Esta es una serie que sobrepasó el género policial tradicional transformándose en un icono cultural de los años 80. Su estética, música, moda y enfoque cinematográfico redefinieron lo que podía hacer la televisión de su época. Aunque su carrera fue relativamente corta, su legado permanece en la moda, la narrativa televisiva y en múltiples referencias en videojuegos y cine posteriores. Su estilo sigue siendo fuente de nostalgia, homenaje y reinterpretación incluso décadas después de su final.
La serie de TV
Corrupción en Miami es una serie de televisión dirigida por Michael Mann que sigue a dos detectives encubiertos de la Brigada Antivicio de Miami, James “Sonny” Crockett, interpretado por Don Johnson y Ricardo “Rico” Tubbs, interpretado por Philip Michael Thomas, que investigan a las organizaciones delictivas responsables del tráfico de drogas, la prostitución y el crimen organizado en el sur de Florida.
En contraste con otras series de temática policial de los 80 como Hill Street Blues (Canción triste de Hill Street) o Magnum, Corrupción en Miami adoptó un estilo más cercano al cine que a la televisión tradicional, con colores intensos, grandes planos y una estética que recuerda a los videoclips de la época, algo poco común en la televisión de entonces.
Mientras las series policiales más clásicas se centraban en las tramas y los diálogos, en esta se resaltaban las atmósferas, sensaciones e imágenes saturadas, marcando el camino para la estética que, posteriormente, adoptarían series más cinematográficas.
Después de un inicio espectacular y un gran impacto cultural, las audiencias comenzaron a descender tras el traslado de horario y los cambios en la producción narrativa y estética a partir de la tercera temporada, por ello, la NBC canceló la serie en 1989.
Los actores y las futuras estrellas de Hollywood
Don Johnson como Sonny Crockett era un personaje carismático y un detective, cuyo estilo marcó tendencia. Por su parte, Philip Michael Thomas como Ricardo Tubbs era el contrapunto frío y sereno de su compañero, estando ambos supervisados por un serio y profesional Edward James Olmos que interpretaba el personaje del teniente Martín Castillo. Otros miembros del elenco fueron Saundra Santiago (Gina Calabrese), Olivia Brown (Trudy Joplin) y Michael Talbott (Stan Switek) .
Además, la serie contó con multitud de apariciones de personajes que triunfarían posteriormente o ya eran figuras musicales, como Bruce Willis, Julia Roberts, Ben Stiller, Steve Buscemi, Nathan Lane, Phil Collins, Frank Zappa, Gloria Estefan o Miles Davis.
Miami, quien años más tarde también sería el hogar de otros policías como CSI o Dexter, fue elegida por su vibrante mezcla multicultural, su arquitectura Art Déco, su ambiente de lujo, además de por su proximidad a rutas de tráfico de drogas reales, lo que dotó a la serie de una atmósfera única y auténtica que reforzaba el tono visual y narrativo de las historias. La serie se rodó en gran parte en la propia urbe, por lo que realzó la ciudad como un personaje más.
Un fenómeno estético y musical
Uno de los elementos más distintivos de la serie de televisión fue su impacto en la moda masculina de los años 80, porque en ella no solo se reflejaron las tendencias existentes, sino que la estética de Crockett y Tubbs fue innovadora y las proyectó globalmente.
El estilo de moda icónico de la serie fue el uso de camisetas en vez de camisas bajo unas blazers y americanas italianas, especialmente de un diseñador emergente en esa época como Giorgio Armani además de otros diseñadores europeos, algo prácticamente desconocido en televisión hasta ese momento.
Además de Armani, otros diseñadores como Versace y Hugo Boss fueron elegidos para el fondo de armario de los protagonistas, introduciendo al gran público una elegancia informal y cosmopolita inspirada en la moda italiana; en esta estética de colores pastel, trajes de lino, pantalones claros sin cinturón y mocasines sin calcetines, eran un reflejo del clima tropical de Miami y de una nueva estética de la elegancia masculina.
Con ello se rompió el estereotipo del detective con gabardina y traje sobrio y aportó una imagen actual, con estilo. Además los modelos Wayfarer y Aviator de Ray Ban usados en la serie experimentaron un crecimiento de ventas, llegando a cifras millonarias por la visibilidad que ofrecía la serie.
La serie también fue pionera en usar la música contemporánea como una parte más de la narrativa, donde se mezclaban los sintetizadores de Jan Hammer con canciones de artistas populares como Phil Collins, U2, The Police o Depeche Mode. De hecho, el tema principal de la serie alcanzó el número uno en las listas e incluso ganó premios Grammys, algo inusual para una serie de televisión.
En la serie hubo escenas completas que se estructuraron como si fuesen videoclips dramáticos, un ejemplo sería la escena con In the air tonight de fondo, imponiendo un ritmo emocional innovador que influiría en muchas producciones posteriores. La integración de éxitos populares completos hizo que el coste de producción aumentase, pero también lo hizo exponencialmente su repercusión cultural.
Todo ello combinado con un parque automovilístico envidiable para cualquier aficionado al motor, porque los detectives se movían por la ciudad del sur de Florida en un Ferrari Daytona Spyder y luego en un Ferrari Testarossa, por lo que ambos deportivos se hicieron inseparables de la serie, simbolizando glamur y velocidad.
Una influencia en la cultura pop
Aunque no hay una relación oficial con el juego OutRun (1986), la estética y sensación de velocidad, lujo y ritmo de los 80 que promovió la serie se puede ver en títulos posteriores como Grand Theft Auto: Vice City (2002) y en la estética retro conocida como synthwave/out run.
En el séptimo arte el propio Michael Mann dirigió Miami Vice (2005) siendo protagonizada por Colin Farrell y Jamie Foxx, Crockett y Tubbs -además de Luis Tosar interpretando a Montoya-, donde se trasladó la serie a un tono más oscuro y cinematográfico, con una banda sonora más contundente, como el tema Numb Encore de Linkin Park, pero con mucho menos impacto que la serie original.
En ese mismo estilo de detectives resueltos con estilo y actitud en Miami, se puede ver reflejado en la película Bad Boys (1995) –Dos policías rebeldes-, con secuelas en 2003, 2020 y 2024; de la mano de Jerry Bruckheimer y dirigida por Michael Bay. La introducción es un homenaje a Miami y a la serie, donde el personaje interpretado por Will Smith, Mike Lowrey, tiene la elegancia de Crockett y Tubbs, mientras que su compañero Marcus Burnett (Martin Lawrence), pertenece al grupo de estética cómoda.
En definitiva, Corrupción en Miami trascendió de la categoría de serie policial para convertirse en un fenómeno cultural, donde influyó en la moda, la música popular y la narrativa audiovisual. El uso innovador de la música del momento, el estilo visual cinematográfico y una iconografía que incorpora moda de alta gama la sitúan como un hito en la historia de la televisión.



