Una mano mal dibujada, una respuesta con humor y un evento histórico para los cómics de DC y Marvel
“¿Qué demonios le pasa a la mano de Spider-Man?” Esa fue la pregunta que incendió las redes después de que Jim Lee compartiera la esperada portada del nuevo crossover Superman/Spider-Man, que llegará en marzo de 2026. Lo que parecía ser una simple ilustración promocional terminó convirtiéndose en el centro de una oleada de comentarios, memes y debates entre fans que no perdonan ni una línea mal trazada.
El crossover que nadie esperaba (pero todos querían)
DC y Marvel han decidido unir fuerzas de nuevo, y esta vez han apostado por lo grande: Superman y Spider-Man volverán a compartir viñetas después de más de cinco décadas desde su primer cara a cara. El número uno de este ambicioso especial, titulado directamente Superman/Spider-Man #1, llegará el 25 de marzo de 2026 con una alineación de creadores que parece sacada de un dream team editorial: Mark Waid, Tom King, Matt Fraction, Gail Simone, Sean Murphy, Christopher Priest, Greg Rucka… y, por supuesto, Jim Lee.
Pero antes de hablar del contenido, volvamos al drama de la portada. Porque lo que debía ser un homenaje nostálgico se convirtió en carne de meme.
Jim Lee trollea al fandom con estilo
Al ver la imagen, algunos fans notaron algo raro: la mano derecha de Spider-Man parecía tener más articulaciones de la cuenta. Y claro, Internet no perdona. Al poco tiempo, Jim Lee respondía con sarcasmo afilado:
“Me han informado, desde la oficina del asistente del subdirector regional, de que había un problemilla con una mano en mi portada del crossover Superman/Spider-Man. Quejas recibidas y asunto resuelto. ¡Gracias por comprar anticipadamente en @dccomics! ¡Felices fiestas!”
Y para rematar la jugada, publicó una versión corregida… en la que también estropeaba la mano izquierda de Spider-Man y la de Superman. ¿Casualidad? Para nada. Lee sabía perfectamente lo que hacía: estaba trolleando al personal con toda la intención del mundo.
Mucho más que una portada, un número lleno de encuentros imposibles
Detrás del caos de las manos mutantes se esconde uno de los proyectos más ambiciosos de DC en colaboración con Marvel. Superman/Spider-Man #1 no será solo una historia principal, sino una antología con múltiples relatos y enfrentamientos épicos, todos ellos mezclando personajes de ambos universos.
Entre los contenidos más jugosos destacan:
- La historia principal de Mark Waid y Jorge Jiménez, con Clark Kent y Peter Parker investigando una conspiración que involucra a Brainiac y el Doctor Octopus. Lo típico, vamos.
- Tom King y Jim Lee nos regalan un momento íntimo entre Lois Lane y Mary Jane Watson. Periodistas, pelirrojas, y con supernovios: esto promete.
- Matt Fraction y Steve Lieber mezclan a Jimmy Olsen con… ¡Carnage! No preguntes, solo lee.
- Sean Murphy nos transporta al futuro con un crossover entre Superboy (de la Legión) y Spider-Man 2099.
- Gail Simone y Belén Ortega hacen colisionar dos mundos muy distintos: Power Girl y Punisher. ¿Ella le dará una lección? ¿Él hará justicia a su estilo? Ojalá las dos cosas.
- Christopher Priest y Daniel Sampere juegan con la metanarrativa al máximo: Superboy Prime, el lector de todos los cómics, visita al Spider-Man con el traje negro.
- Greg Rucka y Nicola Scott nos ofrecen una carrera entre el Daily Planet y el Daily Bugle. Spoiler: ganamos todos.
Y por si fuera poco, Jeff Lemire y Rafa Sandoval responden la pregunta que nadie se atrevía a formular: ¿Quién ganaría en un combate entre Pa Kent y el Tío Ben? Tranquilo, es solo una broma… o no.
Un crossover histórico entre Marvel y DC
Este nuevo especial no solo promete ser un festín para los fans, sino también un guiño nostálgico a aquel primer encuentro entre Superman y Spider-Man en 1976, publicado originalmente por ambos gigantes como un número único. Cincuenta años después, el espíritu de esa colaboración regresa con una fuerza renovada y un tono mucho más meta y desvergonzado.
Con una mezcla de humor, acción, nostalgia y talento, Superman/Spider-Man #1 apunta a convertirse en uno de esos cómics que no solo se compran por la historia, sino por el puro placer de ver lo imposible hecho realidad… incluso si las manos están mal dibujadas.



