El testamento de Victor Von Doom reordena el Universo Marvel y deja una bomba emocional, política y narrativa difícil de ignorar
Hay Doom para rato
Chip Zdarsky vuelve a meter las manos en el barro moral del Universo Marvel, acompañado por el arte de CAFU, en un especial que no solo sirve de epílogo… sino de detonante.
Durante semanas, los fans se han preguntado qué quedaba tras Doom. La respuesta es simple y aterradora: queda demasiado.
The Will of Doom, el nuevo tablero tras el caos
The Will of Doom #1 es un one-shot de 48 páginas que funciona como punto de arranque de la siguiente fase del Universo Marvel, además de estar directamente conectado con la nueva etapa de Captain America escrita también por Zdarsky.
Excepto en Evanston, Virginia.
Allí, el alcalde ha empezado a comportarse, hablar y pensar como Doctor Doom, en una inquietante demostración de que el legado del villano no es solo político o económico… sino psicológico.
Y esto es solo el calentamiento.
El Fantástico Cuarteto, en el punto de mira
Nadie más estuvo presente cuando el Tribunal Viviente cerró el trato final con Victor Von Doom. Así que, desde fuera, el relato es sencillo: Doom murió y el Cuarteto dio su versión. Fin de la historia… o eso creen algunos.
El clima político es tenso, incómodo y peligrosamente polarizado. Vamos, lo de siempre, pero con rayos cósmicos.
El gran giro
Y entonces llega la revelación que lo cambia todo.
Victor Von Doom dejó testamento. Y no, no es una trampa, ni un holograma, ni una broma macabra. Foggy Nelson confirma que es legal, válido y vinculante.
¿La heredera de todo su legado? Valeria Richards.
Sí, la hija de Reed Richards.
La misma Valeria cuya muerte marcó el final del reinado de Doom.
De golpe, Valeria se convierte —al menos sobre el papel— en la niña más rica del planeta. Y aunque su primera reacción es rechazarlo todo, la realidad es tozuda: Doom lo dejó absolutamente todo a su nombre.
Dinero, propiedades, recursos… y algo mucho más peligroso.
El verdadero legado de Doctor Doom
Porque Doom nunca fue solo riqueza y poder político. Su herencia incluye secretos, tecnología, magia y amenazas latentes que preocupan —y mucho— al resto de héroes de Marvel.
Zdarsky juega con una idea inquietante: Doom no quería que lo recordaran como villano, sino como visionario. Y su testamento es el último movimiento de una partida que sigue en marcha, incluso después de su caída.
Un arranque potente para la nueva etapa Marvel
The Will of Doom #1 no es un cómic de acción desatada, sino un relato de consecuencias, de heridas abiertas y de legados imposibles de enterrar. Es Marvel mirando al futuro sin olvidar que todo poder deja residuos.
Y sí, también es una manera muy elegante de recolocar a Doom como una figura omnipresente… incluso muerto. Porque si algo queda claro tras leer el avance es que Doctor Doom sigue influyendo en el mundo, aunque ya no lo gobierne.
El número sale a la venta la próxima semana. Y viendo lo que plantea, ignorarlo no parece una opción inteligente.


