El triángulo WBD–Paramount–Netflix se tensa y la batalla por el futuro del streaming se calienta
Un choque de titanes en pleno proceso de compra
La cosa se ha calentado tanto que los abogados de Paramount, del conocido despacho Quinn Emanuel, han enviado una carta a CNBC acusando a WBD de “abandonar la realidad de una transacción justa” y de seguir un camino “con un resultado predeterminado que favorece a un único postor”. Vamos, que en Paramount creen que Warner Bros. Discovery ha tirado la imparcialidad por la ventana y se ha puesto un pin de Netflix en la solapa.
La acusación no es menor: si el proceso realmente privilegia a Netflix, estaríamos ante una de las maniobras corporativas más polémicas de los últimos años. Paramount sostiene que se están ignorando opciones más jugosas y que el trato “miopemente” inclina la balanza hacia la plataforma de la gran N, cuya oferta sería principalmente en efectivo pero con menos activos adicionales.
El gobierno americano entra en escena
Para la gran N, que vive en una eterna relación amor-odio con las regulaciones, un proceso de investigación gubernamental multianual es lo último que quiere en su menú. Aquí entra la duda jugosa: ¿merece la pena crecer tanto si después el gobierno te corta las alas?
¿Un movimiento desesperado o una jugada maestra?
Lo que para unos es “preferencia injustificada”, para otros podría ser “pragmatismo empresarial”. WBD podría estar apostando por el comprador que más rápido y mejor garantice liquidez a corto plazo. Y sí, ese comprador sería Netflix, aunque llegue con menos juguetes bajo el brazo. Pero claro, esto levanta preguntas nada cómodas:
¿Está Warner sacrificando valor real por salir del apuro lo antes posible?
¿Está Netflix intentando consolidar un imperio que, visto lo visto, ya preocupa al gobierno?
Entre movimientos estratégicos y cartas incendiarias, el proceso huele cada vez menos a negociación abierta y más a guerra fría corporativa.
Un respiro entre el caos
Pero claro, Netflix domina como nadie el arte de lanzar un tráiler para que el mundo hable de otra cosa. Y, sinceramente, viendo cómo están las negociaciones, casi se agradece el descanso mental.
Un futuro empresarial que podría sacudir a todo Hollywood
Y del lado de Paramount, la pregunta es obvia: si esta venta no es justa, ¿qué alternativas reales le quedan? Porque si el proceso continúa tal cual, la compañía podría quedarse sin margen para renegociar y sin un asiento cómodo en el futuro del entretenimiento.


