La precuela de HBO explica por fin el origen del icónico monstruo, pero en el proceso crea un agujero de guion en la historia de It: Capítulo 2
Durante años, Pennywise ha sido uno de los monstruos más escalofriantes del cine, no tanto por su aspecto, sino por lo que representa: una criatura que se alimenta del miedo, con la forma aparentemente inofensiva de un payaso. Pero, ¿por qué un payaso? ¿Por qué esa forma concreta? Welcome to Derry, la serie precuela de It, por fin se atreve a responder esa pregunta… aunque el remedio ha salido con efectos secundarios.
En su episodio más reciente, Welcome to Derry revela que la entidad tomó la forma de un hombre llamado Bob Gray, un artista de circo muy popular entre los niños de principios del siglo XX. El carisma de Bob como Pennywise lo convirtió en la carnada perfecta para atraer víctimas infantiles, así que la criatura lo devoró y adoptó su identidad para seguir alimentándose durante los siglos venideros.
El origen de Pennywise por fin tiene sentido
La elección del disfraz de payaso ya no parece una locura sin contexto, sino una decisión estratégica por parte de la criatura. En aquella época, los payasos eran símbolos de alegría e inocencia, lejos del terror que provocan hoy. De hecho, fue el éxito de películas como Poltergeist o la miniserie original de It la que convirtió a los payasos en iconos del horror. Antes de eso, eran simplemente parte de una infancia despreocupada.
En la serie, el episodio en el que Pennywise devora a Bob Gray deja claro que la criatura estaba eligiendo la mejor máscara posible para pasar desapercibida. Usar la imagen de un hombre querido por los niños no era solo práctico, sino casi una garantía de éxito. El resultado fue un disfraz que duró siglos, hasta que el Club de los Perdedores se cruzó en su camino.
El problema es que esta explicación, aunque muy satisfactoria, desmonta parte de la lógica vista en It: Capítulo 2. Porque si el disfraz ya no funciona… ¿por qué seguir usándolo?

El nuevo agujero de guion que no se puede ignorar
En It: Capítulo 2, Pennywise ya no tiene el mismo impacto. Incluso el propio monstruo se queja de que “ya nadie quiere jugar con el payaso”, dejando entrever que su forma ya no resulta atractiva para los niños. Entonces, ¿por qué no cambia?
La serie deja claro que el disfraz original era un anzuelo eficaz… en 1920. Pero en 2019, lo lógico sería que adoptara otra forma, quizás una figura de dibujos animados o un superhéroe, algo con lo que los niños de ahora sí se sintieran cómodos. Incluso se muestra que la criatura es capaz de elegir diferentes formas si lo desea. Entonces, ¿por qué seguir con una que ya no le sirve?
Un ejemplo claro lo vemos en el personaje de la niña en Juniper Hill. Ella cae en la trampa de Pennywise solo porque confía en otra persona, pero en cuanto el disfraz se tambalea, el miedo aparece al instante. Esto demuestra que el recurso ya no es tan eficaz y que el monstruo debería haber evolucionado… pero no lo hace.
En lugar de modernizarse, Pennywise parece aferrarse a una imagen que ya no le sirve, y eso plantea una duda narrativa que la serie, al menos por ahora, no resuelve. Quizá sea una cuestión de identidad: si ha sido Pennywise durante tanto tiempo, ¿sabe siquiera quién es sin esa máscara? O quizá simplemente se ha vuelto perezoso.
Sea como sea, Welcome to Derry consigue algo difícil: explica brillantemente el origen de uno de los monstruos más icónicos del terror… pero al mismo tiempo le lanza una piedra a su futuro cinematográfico. Porque si el disfraz ya no sirve, seguir llevándolo solo lo convierte en un villano atrapado en el pasado. Y eso, en términos narrativos, da más pena que miedo.



