Jonathan Hickman confirma que Peter Parker fue secundario en el nuevo universo Ultimate de Marvel a propósito
Ultimate Spider-Man ha sido, desde su relanzamiento en 2024, una serie que ha dado más protagonismo a su universo que a su propio héroe. Con solo un número por publicar, One Last Day, el cómic se encamina hacia un cierre que, según su guionista, recompensará la paciencia de los fans. Pero no sin dejar un reguero de dudas sobre el desarrollo real del bueno de Peter Parker.
Desde el principio, la serie ha brillado más por los personajes que rodean a Spider-Man que por el trepamuros en sí. Algo que ha provocado críticas en redes y foros, y que Jonathan Hickman, lejos de esquivar, ha admitido como intencionado: “Yo escribo libros corales, aunque no se me pida hacerlo”, ha dicho sin rodeos. La decisión no fue improvisada, sino parte de un plan que —promete— cobrará sentido al final de la historia.
Ultimate Spider-Man como obra coral
La franquicia de Spider-Man siempre ha estado poblada de aliados, villanos y secundarios que, en más de una ocasión, se han llevado parte del foco. Pero Hickman ha llevado esto al extremo en Ultimate Spider-Man, donde Peter Parker ha sido casi un satélite de su propio título. Mientras personajes como Harry Osborn o incluso un rejuvenecido Tío Ben han tenido arcos complejos y giros sorprendentes, Peter ha permanecido, en palabras del autor, como “la constante universal”.
Es decir, el Spider-Man de esta Tierra-6160 ha servido más de eje narrativo que de protagonista clásico. Un recurso muy meta que, según Hickman, será tratado de forma literal y simbólica en el desenlace. Así que, si alguien esperaba una evolución clara del personaje, todo apunta a que tendrá que esperar al número 24 para entender su papel real en esta historia.
Esta decisión ha generado debate. Hay quien ve en ella una forma inteligente de construir una narrativa coral, donde Peter representa la estabilidad frente a los cambios drásticos del entorno. Pero también hay lectores frustrados por la ausencia de desarrollo emocional en el personaje principal, sobre todo comparado con lo que suele ofrecer el arquetipo de Spider-Man.
Una última oportunidad para cerrar el círculo
Con solo un número por delante, Ultimate Spider-Man tiene que cerrar no solo la historia de Peter, sino las tramas de un reparto coral con mucha carga emocional acumulada. Y no parece tarea fácil. Hickman ha sido parco en palabras al hablar del final, pero ha insinuado que todo lo que parecía disperso cobrará cohesión en ese desenlace.
No es la primera vez que un cómic de Hickman apuesta por el largo recorrido. Ya lo hizo en House of X y Powers of X, donde jugaba con la percepción del lector hasta que todo encajaba en un final orquestado con precisión matemática. La esperanza es que aquí ocurra lo mismo, aunque con solo 24 entregas, el margen es más estrecho.
A nivel editorial, el experimento ha funcionado. Ultimate Spider-Man ha sido bien recibido, con Marco Checchetto al dibujo ofreciendo un estilo potente y dinámico, apoyado por los colores de Matthew Wilson. Pero su brevedad ha sorprendido, sobre todo en una era donde las series largas parecen cosa del pasado. El relanzamiento del universo Ultimate con este título como buque insignia ha marcado un nuevo tono, más maduro y reflexivo, que quizá no todos esperaban.
Ultimate Spider-Man ha sido, en el fondo, una serie sobre cambio. Pero no el del héroe, sino el de quienes le rodean, con Peter como punto de referencia. Lo cual, dependiendo de a quién le preguntes, puede ser una genialidad… o una oportunidad perdida.


