It siempre fue mucho más perturbadora que un payaso con problemas de dentadura y aquí te traemos 10 detalles de las películas que te pondrán la piel de gallina
Detalles inquietantes de It
1. Pennywise no es un payaso
2. It es prácticamente un dios
Pennywise no es un asesino en serie con maquillaje. En la mitología de King, It es una fuerza ancestral comparable a Maturin, la tortuga cósmica. Está por encima de la mayoría de criaturas del multiverso del autor. Terror cósmico servido sin anestesia.
3. El padre de Beverly da más miedo que el monstruo
Alvin Marsh es horror real. Controlador, abusivo y con una tensión sexual enfermiza hacia su hija. Nada sobrenatural, todo demasiado creíble. La casa de Beverly es uno de los lugares más asfixiantes de Derry, y eso es decir mucho.
4. La escena del alcantarillado
La novela incluye una escena que nadie quiere volver a leer. El sexo grupal infantil como metáfora de unión es una idea… cuestionable. Por suerte, tanto la miniserie de 1990 como las películas decidieron fingir que nunca existió. Y todos salimos ganando.
5. Pennywise pone huevos
6. Patrick Hockstetter, el psicópata olvidado
Patrick es un niño… y un monstruo. Mata a su hermano bebé, tortura animales y disfruta del sufrimiento ajeno. No necesita a It para ser horrible. Su final es irónico y merecido, pero su historia sigue siendo de las más turbias del relato.
7. Pennywise adopta formas realmente enfermizas
No todo son colmillos y risas. It se transforma en cadáveres, leprosos, niños muertos y versiones deformadas de personas queridas. Su poder no es solo físico: usa los miedos más íntimos de cada víctima como arma.
8. La muerte de Georgie es peor en el libro
Mucho peor. En la novela, Georgie no es arrastrado al alcantarillado inmediatamente. Pennywise le arranca el brazo y lo deja morir desangrado en la calle. Frío, cruel y absolutamente devastador.
9. Los adultos no “ven” nada
10. El Ritual de Chüd no se entiende y eso lo empeora
¿Es un ritual real o simbólico? King nunca lo deja claro del todo. Las adaptaciones cambian su origen, pero el misterio persiste. Y como suele pasar, lo que no se explica del todo resulta aún más inquietante.


