El regreso de Daredevil trae villano nuevo, vida universitaria y una polémica tan pequeña que resulta divertida
El nuevo cómic de Daredevil
El retraso del nuevo número uno no tiene que ver con problemas creativos. Marvel decidió mover la fecha para evitar líos con las blind bags, un sistema que ya dio dolores de cabeza con Ultimate Endgame. Solucionado eso, llegaron los avances… y con ellos, la sorpresa capilar.
Lo llamativo no es tanto el cambio en sí, sino la importancia que se le ha dado. Durante décadas, el pelo rojizo ha sido parte del icono visual del personaje, y cualquier desviación parece activar las alarmas más puristas del fandom.
Cuando el fandom entra en modo lupa
Lo cierto es que Daredevil nunca ha tenido un único tono de pelo definitivo. Según el artista, la época o incluso la imprenta, Matt ha sido más o menos rojo en múltiples ocasiones. Aun así, esta vez el contraste ha sido suficiente para levantar ampollas.
El artista de la serie, Lee Garbett, no tardó en salir a explicarlo: la intención era acercarse al aspecto que tenía el personaje en la etapa clásica de Frank Miller y David Mazzucchelli. Un guiño a los orígenes que, paradójicamente, ha provocado el efecto contrario al esperado.
De hecho, en los primeros años de la serie de Netflix se intentó forzar un tono más rojizo, sin demasiado éxito. Al final, el público asumió ese look como propio del personaje. Por eso, gran parte de los fans simplemente se preguntan: ¿de verdad esto es un problema?
Lo importante no está en el espejo
Mientras se discute el color del pelo, el nuevo cómic propone cambios mucho más relevantes. El más llamativo es la llegada de Omen, un villano completamente nuevo que promete llevar Hell’s Kitchen a un terreno aún más oscuro.
A eso se suma otro giro interesante: Matt Murdock ahora es profesor de Derecho en la Empire State University. Un cambio que lo saca de su rutina habitual y lo coloca en un entorno donde la justicia se debate en las aulas de día y en los callejones de noche.
Esta doble vida —abogado, docente y vigilante— abre la puerta a conflictos morales mucho más ricos que cualquier discusión estética. Aquí es donde realmente se juega el futuro de la serie.
Una polémica pequeña y bastante graciosa
Si la trama funciona, nadie recordará el tono exacto del cabello de Matt. Y si no funciona, desde luego no será por eso. Al final, este tipo de debates forman parte del encanto —y del caos— de seguir el cómic mensual.
Porque sí, Daredevil ha cambiado de traje, de ciudad, de rol vital y hasta de estado civil. Sobrevivirá sin problema a un cambio de tinte.


