Wonder Man estuvo a punto de cerrar con teatro, levitación y una catarsis muy distinta
El final alternativo de Wonder Man
En lugar del final que llegó a Disney+, los responsables imaginaron una representación teatral en un pequeño teatro experimental, un black box theater, donde ambos personajes actuarían juntos. Y no solo eso: terminarían levitando sobre el escenario, en una imagen tan poética como desconcertante.
Lejos de ser una simple rareza creativa, esta idea buscaba resumir el viaje emocional de los protagonistas. Dos hombres obsesionados con el éxito, la validación y el ego que, por primera vez, compartían algo sin competir.
Dos narcisistas aprendiendo a mirar al otro
Tal y como explicó Andrew Guest, el corazón de Wonder Man siempre fue el mismo: ver a Simon y Trevor anteponer a otra persona por encima de sí mismos. Algo completamente nuevo para ambos.
“Siempre supimos que el final tenía que ir de estos dos narcisistas que, por primera vez en su vida, ponen a alguien por delante de sus propias necesidades”.
Teatro, Shakespeare… o algo peor
Cuando se les preguntó qué estarían representando en ese teatro alternativo, la respuesta fue tan caótica como el propio Trevor Slattery. En un primer momento, Guest pensó en Hamlet, pero rápidamente corrigió: no era Shakespeare, sino una obra escrita por el propio Trevor.
Una obra que, según reconocen, no era especialmente buena… hasta que Simon intervenía para mejorarla. De nuevo, la metáfora era clara: uno necesitaba al otro para brillar de verdad, no como estrellas individuales, sino como dúo.
El destino original de Trevor Slattery
Creton amplió aún más esa versión descartada del final. En ella, Trevor desaparecía durante un tiempo, se refugiaba en la escritura y acababa montando su propia obra teatral. Un camino más introspectivo, menos escapista y mucho más ligado al arte como salvación personal.
“Eso habría sido muy guay”, admitió el director, dejando claro que la idea estuvo viva durante bastante tiempo en la sala de guionistas.
El final que sí llegó a Disney+
No es un final grandilocuente ni heroico al uso, pero encaja con el tono extraño, melancólico y autoconsciente de la serie. Una despedida que refuerza la idea de que, en este rincón del MCU, la verdadera victoria no está en salvar el mundo, sino en salvarse mutuamente.
Una rareza muy necesaria en el MCU
Los ocho episodios ya están disponibles en la plataforma, y aunque ese final teatral nunca llegó a rodarse, su mera existencia deja claro algo: Marvel se permitió experimentar, y eso, hoy en día, ya es casi un acto revolucionario.


