El genio tras The League of Extraordinary Gentlemen, Kevin O’Neill, entrega su testamento artístico con dos relatos sin palabras que verán la luz en una edición limitada a 800 copias
A veces, el silencio dice más que mil viñetas con texto, y eso es justo lo que propone Silent Pictures, la última creación del mítico Kevin O’Neill. El artista británico, famoso por su estilo provocador y sus colaboraciones con Alan Moore, nos deja una obra póstuma dividida en dos volúmenes: Feartreland y The Balaclava Kid. Ambos relatos mudos llegarán el 14 de enero de 2026 como una cuidada edición en tapa dura, publicada por Knockabout Comics y la tienda londinense Gosh! Comics.
Cada volumen viene acompañado de una introducción inédita de Alan Moore, quien define a su viejo amigo como “uno de los talentos más originales que ha dado la industria del cómic”. No es para menos: con títulos como La Liga de los Hombres Extraordinarios o Cinema Purgatorio, O’Neill rompió moldes y desafió convenciones durante décadas. Ahora, en su despedida definitiva, lo vuelve a hacer… sin escribir ni una sola palabra.
Silent Pictures, la joya final de Kevin O’Neill
Feartreland es una explosión visual que nos arrastra por una especie de pantomima psicodélica, donde el hijo de Dick Whittington —una figura clásica del folclore inglés— atraviesa escenarios desbordantes de referencias teatrales, puns visuales y criaturas imposibles. Cocodrilos, genios y gorilas gigantes comparten escenario en esta especie de carnaval mental que recuerda tanto a la tradición del music hall como a los sueños más febriles de Terry Gilliam.
En paralelo, The Balaclava Kid nos sumerge en los recuerdos de infancia del autor, situados en un Londres devastado por la guerra, donde el protagonista escapa del bullying a través de la fantasía. La mente del joven O’Neill se puebla de cowboys demoníacos, trenes infernales y explosiones al más puro estilo Tex Avery. Lo que parece un homenaje al western clásico es en realidad un canto a la resistencia creativa en tiempos oscuros.
Ambas historias comparten una narrativa sin palabras pero cargada de intención, un despliegue gráfico que exige la atención total del lector. Los dos libros están encuadernados en formato de lujo (215 x 300 mm, 60 páginas cada uno) y se presentan en un estuche conjunto que hace honor al legado del artista. La edición está limitada a solo 800 copias, lo que garantiza que se convierta en una pieza de coleccionista para cualquier amante del noveno arte.
Además, esta publicación no solo rinde homenaje a O’Neill, sino que celebra los 40 años de la tienda Gosh! Comics en Londres, uno de los templos del cómic independiente en el Reino Unido. A través de su web y tienda física, se podrá conseguir este tesoro visual por 30 libras, una ganga si consideramos el valor histórico y artístico que contiene.
Un adiós a la altura de una leyenda
O’Neill falleció en 2022, pero su obra sigue viva, y con Silent Pictures lo demuestra por última vez: una muestra de hasta qué punto se puede contar una historia únicamente con imágenes. Esta obra no necesita globos de diálogo ni onomatopeyas para dejarte con la boca abierta.
Los fans que conocieron a O’Neill por su trazo inquietante en Marshal Law o por la sátira lovecraftiana de The League of Extraordinary Gentlemen, encontrarán aquí la esencia más pura de su arte. Y para los recién llegados, Silent Pictures puede ser una puerta de entrada a un universo visual retorcido, desafiante y bellísimo.
Un legado gráfico tan irreverente como inolvidable
Kevin O’Neill nunca fue un artista fácil de encasillar. Su estilo retorcido y provocador rompió con las normas estéticas del cómic tradicional, desde 2000 AD hasta Marshal Law. Siempre apostó por una narrativa visual que desafiaba al lector. Silent Pictures es la culminación de esa visión única. Sin necesidad de palabras, O’Neill sigue gritando desde cada trazo, cerrando su carrera con una última rebelión artística.


