Ubisoft vuelve a usar una etiqueta que nadie pidió, esta vez ligada a Assassin’s Creed Mirage y Shadows
Durante unas horas, el daño ya estaba hecho.
Los textos señalaban que Mirage era “el primer título AAAA lanzado nativamente en iPhone y iPad”, mientras que Shadows se presentaba como “el primer AAAA de nueva generación lanzado de forma nativa en macOS”, además de llegar simultáneamente a PS5, Xbox Series X|S y PC. Mucho énfasis en la etiqueta… y poco consenso fuera de la empresa.
Y ahí está el problema.
La etiqueta que nadie ha pedido
Más allá de lo anecdótico, el uso del término “AAAA” vuelve a dejar a Ubisoft en una posición incómoda. Porque para la mayoría de jugadores —y también para buena parte de la industria— el concepto no significa absolutamente nada. No hay un estándar, no hay una definición clara y, sobre todo, no hay una mejora tangible respecto al clásico “triple A”.
Y aquí es donde la historia empieza a sonar demasiado familiar.
El fantasma de Skull and Bones sigue ahí
Es imposible hablar del término AAAA sin que aparezca el nombre de Skull and Bones. El juego de piratas fue vendido durante años como el gran “AAAA” de Ubisoft, una experiencia revolucionaria que debía justificar su larguísimo desarrollo.
El resultado, como ya sabemos, no estuvo ni cerca de cumplir esas expectativas.
Críticas tibias, jugadores decepcionados y una sensación generalizada de que la etiqueta había inflado artificialmente el producto. Desde entonces, cada vez que Ubisoft vuelve a mencionar el término, la reacción es inmediata: desconfianza absoluta.
Assassin’s Creed no necesita esto
Lo más irónico de todo es que la saga Assassin’s Creed no necesita este tipo de marketing inflado. Mirage fue valorado precisamente por volver a las raíces, con una experiencia más contenida y clásica. Shadows, por su parte, apunta a ser uno de los proyectos más ambiciosos de la franquicia, con un Japón feudal largamente esperado por los fans.
Ambos juegos pueden defenderse por sí solos.
Colgarles la etiqueta AAAA no añade valor real, pero sí genera expectativas innecesarias y vuelve a colocar a Ubisoft en el centro de una polémica evitable. Porque cuando una empresa insiste en definir sus juegos con términos grandilocuentes, el público empieza a mirar con lupa cada carencia.
Y en una industria donde la confianza está cada vez más erosionada, eso es un riesgo enorme.
Quizá va siendo hora de soltarlo
Si Ubisoft quiere hablar de innovación, que lo haga con hechos, no con letras extra.
Porque por mucho que lo intenten, “cuádruple A” no va a convertirse en algo real. Y cuanto antes lo asuman, mejor para todos.


