Kevin Eastman entrega un nuevo capítulo secreto entre las sombras del roninverse que cambia lo que creíamos saber de las Tortugas Ninja
Hay historias que parecen cerradas… hasta que su creador decide abrir una rendija y colarnos de nuevo en ese mundo devastado. Kevin Eastman no ha terminado con Teenage Mutant Ninja Turtles: The Last Ronin. Ni mucho menos. Cuando muchos fans pensaban que la epopeya del último hermano había dicho todo lo que tenía que decir, llega un movimiento inesperado: un nuevo one-shot que se cuela entre los huecos de la saga original.

Y no es un simple spin-off. Teenage Mutant Ninja Turtles: The Last Ronin: Training Day promete rellenar uno de esos silencios incómodos que se quedaron flotando en el aire. ¿Cómo se forjó realmente Casey Marie Jones? ¿De dónde salió su icónica máscara? ¿Qué ocurrió entre los números 3 y 4 que nunca vimos?
Teenage Mutant Ninja Turtles: The Last Ronin: Training Day
Training Day no es exactamente una precuela, aunque pueda sonar así. En palabras del propio Kevin Eastman, se trata más bien de un “añadido” que se sitúa entre entregas de la miniserie original publicada por IDW Publishing. Un espacio narrativo que existía, pero que nunca se exploró en profundidad.
Eastman, acompañado por el guionista Tom Waltz, construye aquí una historia centrada en Michelangelo entrenando a Casey Marie Jones antes del enfrentamiento con Oroku Hiroto. Un momento clave que hasta ahora solo intuíamos. Al dibujo estarán Ben Bishop y los hermanos Esau Escorza e Isaac Escorza, con color de Luis Antonio Delgado.

El hueco que pedía ser contado
Cuando se publicó la serie original en 2020, el impacto fue inmediato. Un futuro arrasado, un solo superviviente del Clan Splinter y una Nueva York dominada por el legado del Clan del Pie. La revelación de que ese último hermano era Michelangelo rompió esquemas y convirtió la obra en uno de los mayores éxitos modernos de la franquicia.

Pero como suele pasar con las grandes historias, no todo cabía en 200 páginas. Eastman ha explicado que, mientras desarrollaban lo que él llama el “Roninverse”, quedaron muchos callejones sin explorar. Uno de ellos era precisamente la relación entre Michelangelo y Casey Marie Jones.
Aquí entra en juego un elemento emocional potente: Michelangelo ve en Casey una chispa de esperanza, algo que conecta con las enseñanzas de Splinter. No es solo entrenamiento físico; es legado, filosofía, responsabilidad. Es la idea de proteger la ciudad, el mismo ideal que impulsó a las Tortugas en sus inicios.

Más allá de una simple precuela
Lo interesante es que Training Day responde a preguntas concretas que los fans llevaban años haciéndose. Por ejemplo: ¿por qué Casey Marie Jones aparece de repente con ese traje y esa máscara? ¿Qué la empuja a asumir ese rol? Esta historia viene a poner orden y contexto.
No es la primera vez que el universo de The Last Ronin se expande. Tras la miniserie original llegó The Lost Years, también publicada por IDW Publishing, que profundizaba en el pasado del único superviviente. Sin embargo, este nuevo especial parece tener un peso diferente: no amplía hacia atrás o hacia delante, sino hacia dentro.
Y eso es clave. Porque significa que el mundo creado en 2020 todavía tiene capas por revelar.

El fenómeno The Last Ronin no se detiene
Conviene recordar que Teenage Mutant Ninja Turtles: The Last Ronin no fue solo un éxito de ventas. Fue un fenómeno cultural dentro del cómic mainstream. Demostró que las Tortugas Ninja podían contar historias adultas, oscuras y emocionalmente complejas sin perder su esencia.
Desde entonces, los proyectos no han dejado de acumularse: secuelas directas, nuevas miniseries ambientadas en ese futuro distópico y, por supuesto, la esperada adaptación cinematográfica que sigue en desarrollo tras varios retrasos.
Además, ya se ha confirmado que habrá un tercer gran arco narrativo ambientado en este universo. Es decir, el Roninverse está lejos de cerrarse.

Julio será el mes del reencuentro
Teenage Mutant Ninja Turtles: The Last Ronin: Training Day llegará a tiendas en julio bajo el sello de IDW Publishing. Un lanzamiento que, aunque se presente como un one-shot, tiene aroma a pieza imprescindible para quienes siguieron la saga desde el principio.
Porque si algo ha dejado claro Eastman es que cada rincón de este universo tiene algo que contar. Y cuando el propio cocreador de las Tortugas decide volver a empuñar la katana, sabes que no es por nostalgia fácil. Es por necesidad narrativa.
Y eso, para los fans de Teenage Mutant Ninja Turtles: The Last Ronin, significa una sola cosa: aún quedan cicatrices por abrir… y lecciones por aprender.


