La hija de Tormenta, Furaha, irrumpe en mayo mientras los X-Men se preparan para un nuevo terremoto editorial
Hay momentos en los que Marvel decide pisar el acelerador y dejar claro que el universo mutante nunca descansa. Mayo viene cargado de giros, revelaciones y regresos inesperados, pero entre tanta batalla, traición y espada maldita, hay un nombre que destaca por encima del resto: Furaha.
Porque sí, después de meses de rumores y aquella visión que nos dejó con la ceja levantada, la hija de Tormenta ya es una realidad dentro de la continuidad. Y no hablamos de un What If ni de un futuro alternativo sin consecuencias. Marvel quiere que miremos hacia adelante.
Furaha, la hija de Tormenta
La llegada de Furaha, la hija de Tormenta, se produce en Storm: Earth’s Mightiest Mutant #4, escrita por Murewa Ayodele. El propio guionista ha confesado que siente un cariño especial por el personaje y que escribir su interacción con Ororo ha sido “extremadamente entrañable”. Traducido: Marvel quiere que conectemos emocionalmente con este nuevo legado mutante.
Furaha debutó brevemente en el especial X-Men: Hellfire Vigil, pero ahora toca verla en acción. Y eso cambia las reglas del juego. Si Tormenta ya es una figura totémica dentro de los X-Men, añadirle una heredera implica abrir la puerta a nuevas dinámicas familiares, conflictos generacionales y, por supuesto, poder a escala divina.
los X-Men al borde del colapso
Mientras tanto, el equipo de Cíclope en Alaska no está precisamente para celebraciones. En X-Men #29, la saga Danger Room promete dejar al grupo disperso, herido y aparentemente derrotado. Pero ya sabemos cómo funciona esto: cuando los X-Men parecen enterrados, siempre regresan.
La colección de Jed MacKay está llevando a los mutantes a un terreno más físico y táctico, con amenazas que golpean donde más duele. No es solo acción: es desgaste emocional. Y eso conecta con el momento editorial actual, donde cada decisión tiene consecuencias a largo plazo.
Inmate X y los secretos que queman
Si lo tuyo es el misterio, apunta Uncanny X-Men #28. Por fin se revela Inmate X, el enigmático preso de Graymalkin. Gail Simone promete una de las historias más salvajes de la etapa reciente, con traiciones y muertes que, según Marvel, darán que hablar durante años.
En paralelo, X-Men of Apocalypse Omega #1, con Jeph Loeb al frente, añade más gasolina al fuego. El simple hecho de que Loeb regrese a una historia mutante ya es motivo de conversación. Si a eso le sumamos un final impactante, tenemos combo completo.
Lobezno, Deadpool y el lado más crudo
No todo gira en torno a la familia Summers o al linaje de Tormenta. Wolverine #20 enfrenta a Logan a una derrota brutal que tendrá consecuencias físicas reales. Nada de heridas que se curan en dos viñetas. Aquí hay cicatriz.
Por su parte, Wade Wilson sigue haciendo de las suyas en Wade Wilson: Deadpool #4. Hammerhead ha descubierto su secreto y la cosa pinta fea. Aunque siendo Deadpool, nunca sabes si reír o preocuparte. Probablemente ambas.
Y si hablamos de intensidad, Generation X-23 #4 muestra a Laura Kinney en modo imparable. Cuando X-23 deja de jugar limpio, el resultado suele ser sangriento.
Cable, Rogue y las cuentas pendientes
El resto de la línea mutante no se queda atrás. Cable investiga un asesinato que puede dinamitar X-Force desde dentro, Rogue afronta su pasado con una mezcla de culpa y redención, y Dani Moonstar lucha contra una espada maldita que literalmente rebusca en su memoria.
Todo esto construye una sensación clara: Marvel está preparando el terreno para el próximo gran hito mutante. No es solo un mes potente; es un punto de inflexión.
Un nuevo legado para Tormenta
Volviendo a Furaha, lo interesante no es solo su parentesco. Es lo que simboliza. Tormenta siempre ha sido reina, diosa, líder y referente. Ahora, además, es madre de un futuro que ya empieza a asomar.
En un momento en el que los X-Men redefinen constantemente su identidad tras la era Krakoa, introducir a la hija de Tormenta es un movimiento estratégico. Es mirar al mañana sin renunciar al peso del pasado.
Y eso, para los fans, es gasolina pura.


