Matt Johnson pasó de soñar con ser jugador profesional de Magic: The Gathering a dirigir su adaptación cinematográfica décadas después
La película de Magic
“Ese juego me enseñó a leer”, explicó el director, recordando hasta qué punto estaba implicado en el mundo competitivo del popular juego de cartas. De hecho, durante años tuvo un sueño muy claro: convertirse en jugador profesional.
Johnson llegó a competir seriamente en torneos oficiales. Su momento más recordado ocurrió durante el Pro Tour de 2006 en Detroit, donde participó en el formato de Champions of Kamigawa. Allí logró avanzar hasta el segundo día de competición, algo que ya supone un logro dentro del circuito.
Sin embargo, el resultado no fue el que esperaba.
Una derrota que cambió su vida
Durante aquel torneo, Johnson se sentó junto al jugador profesional Richard Hoaen, uno de los competidores más experimentados del circuito. El resultado fue contundente.
“Drafteé fatal y Richard Hoaen me dio una paliza”, recordó entre risas, aunque en su momento la experiencia fue bastante más dura. Aquella derrota no fue solo un mal día en la mesa de juego; para él supuso una revelación.
Fue entonces cuando tomó una decisión radical: dejar de perseguir la carrera competitiva en Magic.
De abandonar el juego a dirigir su película
El giro es casi irónico. Años después de abandonar el circuito competitivo, Johnson ha acabado al frente de la adaptación cinematográfica de Magic: The Gathering.
Un proyecto que no es pequeño precisamente. Hasbro y Legendary Entertainment están desarrollando un ambicioso universo audiovisual, que no se limitará a una sola película, sino que aspira a convertirse en toda una franquicia con múltiples producciones.
Johnson fue anunciado oficialmente como director del film en abril de 2025, una señal clara de que el proyecto empieza a tomar forma tras años de rumores y desarrollos tempranos.
Aun así, el cineasta admite que la vieja espina sigue ahí.
Es mi Star Wars
Para Johnson, dirigir esta película va mucho más allá de un simple encargo de estudio. El universo de Magic forma parte de su identidad creativa, y por eso lo describe con una comparación muy clara.
“Para mí, esto es mi Star Wars”, explicó.
La comparación tiene sentido si se piensa en el impacto que el juego ha tenido durante décadas. Desde su lanzamiento en 1993, Magic: The Gathering ha construido uno de los universos de fantasía más complejos del entretenimiento, lleno de mundos paralelos, Planeswalkers, criaturas legendarias y guerras que atraviesan el multiverso.
Todo ese material narrativo lleva años esperando una adaptación a gran escala.
Un universo gigantesco esperando en el cine
El plan de Hasbro y Legendary es aprovechar ese potencial al máximo. La idea es crear un “universo televisivo y cinematográfico” completo, algo similar a lo que otras franquicias han conseguido en los últimos años.
Según explicó Zev Foreman, responsable de cine en Hasbro:
“Magic: The Gathering ha inspirado décadas de construcción de mundos y narrativa épica. Es una combinación perfecta con el enfoque de Legendary para grandes propiedades intelectuales.”
Y no le falta razón. El juego cuenta con decenas de planos distintos, personajes icónicos como Jace Beleren o Chandra Nalaar y una mitología que ha crecido durante más de treinta años.
Para muchos fans, la clave estará en si la película logra capturar la esencia del juego: la sensación de exploración del multiverso, la estrategia, las criaturas imposibles y las historias épicas que han acompañado al juego durante décadas.
Un director que sí conoce el juego
Es alguien que jugó torneos, participó en drafts y vivió la cultura competitiva del juego.
Sabe lo que significa abrir un sobre esperando encontrar una carta legendaria. Sabe lo que se siente al perder una partida decisiva. Y sabe lo obsesivo que puede llegar a ser el mundo de Magic.
Por eso, para muchos fans, su implicación es una señal positiva.
Quizá Johnson nunca llegó a convertirse en jugador profesional en aquel Pro Tour de 2006. Pero, en un giro digno de una buena historia de fantasía, ha terminado con la oportunidad de dar forma al futuro cinematográfico de Magic: The Gathering.
Y para un niño que soñaba con ganar torneos, dirigir la película del juego que amaba puede ser el mejor “topdeck” posible.


