El relanzamiento cósmico de Marvel se desinfla y deja series recortadas por el camino
Imperial marvel
El evento Imperial nació con vocación de relanzamiento. De esa semilla debían surgir títulos como Planet She-Hulk, Imperial Guardians, Nova, Exiles y Black Panther: Intergalactic. Cada equipo creativo recibió contratos de diez números, siguiendo la política reciente de la editorial de dar margen a las series nuevas para asentarse. Sobre el papel, parecía una estrategia sólida.
Un giro inesperado que pilló por sorpresa a los autores
Uno de los testimonios más claros ha llegado de Stephanie Phillips, guionista de Planet She-Hulk. En el pódcast Comic Pals explicó que el cambio fue general en toda la línea. “Hubo un gran cambio en la línea Imperial… no era lo que ninguno de nosotros quería. Fue una sorpresa para todos”, confesó.
La autora detalló que su historia estaba pensada para desarrollarse con amplitud, pero que el número cinco ya estaba escrito y dibujado cuando llegó la noticia. El sexto tuvo que reorientarse para cerrar antes de tiempo. “El número cinco estaba concebido como parte de una historia cósmica enorme. El seis es algo totalmente distinto”, reconocía. Traducido: reajuste forzado y final improvisado.
No hablamos de un caso aislado. La sensación es que el tijeretazo ha sido transversal. Incluso antes de que Imperial Guardians de Dan Abnett llegara a publicarse por completo, ya se sabía que su recorrido sería limitado.
Adiós a la política de los diez números
Hace no tanto, el vicepresidente senior David Gabriel aseguró que las nuevas series tendrían al menos diez entregas garantizadas. Era una manera de evitar cancelaciones prematuras y generar confianza en libreros y lectores. Imperial parecía diseñado bajo esa filosofía.
En la presentación de Marvel en ComicsPRO, el silencio sobre Imperial fue llamativo. Ninguna mención destacada a la supuesta nueva era cósmica. Para muchos, la señal definitiva de que el proyecto había perdido prioridad.
¿Qué pasa ahora con el cosmos Marvel?
Narrativamente, el universo galáctico sigue moviéndose. El Imperio Kree/Skrull ha caído y ha surgido una Unión Galáctica que amenaza con convertirse en nuevo eje de conflictos. Estos ecos se han dejado sentir en series como Amazing Spider-Man y en tramas relacionadas con Wiccan.
También se señaló hacia la serie de Knull como pieza relevante, aunque su final está previsto para mayo. Todo apunta a que Marvel podría estar reduciendo su escala cósmica y apostando de nuevo por historias más terrenales. Menos imperios interplanetarios y más dramas a ras de suelo.
Las series afectadas y lo que queda en pie
Entre los números ya solicitados encontramos Nova: Centurion #5 de Jed MacKay y Planet She-Hulk #5 y #6, donde Jennifer Walters afronta su posible destino como líder en Sakaar. En Imperial Guardians, veremos a personajes como Gamora, Capitán Marvel, Amadeus Cho, Darkhawk y el siempre imprevisible Cosmic Ghost Rider bajo las órdenes de Maximus.
Por su parte, Black Panther: Intergalactic cerrará en su cuarto número, con T’Challa y Shuri enfrentándose a un desenlace clave para el Imperio Intergaláctico de Wakanda.
Una lección para la casa de las ideas
El fracaso relativo de Imperial deja varias lecturas. La primera, que el nombre de Jonathan Hickman ya no garantiza automáticamente ventas masivas. La segunda, que el público actual parece selectivo y menos dispuesto a seguir múltiples cabeceras derivadas de un mismo evento.
Quizá el error fue no diferenciar lo suficiente la propuesta o saturar el mercado con demasiadas apuestas simultáneas. O tal vez simplemente el interés por lo cósmico no está en su mejor momento.
Sea como sea, Marvel ha decidido cortar por lo sano y ajustar expectativas. El sueño imperial se ha encogido antes de consolidarse. Ahora queda ver si la editorial volverá a mirar a las estrellas en breve… o si, por un tiempo, preferirá mantener los pies en la Tierra.


