Michael Jackson estuvo a punto de cambiar la historia del cine de superhéroes para siempre
Michael Jackson cómo tu amigo y vecino Spider-Man
Y en ese cruce de caminos nació una idea casi surrealista: comprar Marvel para protagonizar su propia película de superhéroes.
Según contó su sobrino, Taj Jackson, el cantante estaba seriamente interesado en adquirir la editorial junto a Stan Lee. No era una fantasía pasajera: estaban en conversaciones reales. Jackson quería asegurarse un papel protagonista en una futura película de Spider-Man, justo cuando el proyecto de James Cameron aún estaba sobre la mesa antes de desmoronarse.
Un plan tan loco que casi funciona
Y en ese cruce de caminos nació una idea casi surrealista: comprar Marvel para protagonizar su propia película de superhéroes.
La jugada era tan simple como descomunal: si eres dueño del estudio, eliges el papel.
El efecto mariposa que nunca vimos
Pero el plan nunca llegó a materializarse. Las razones siguen siendo difusas, aunque todo apunta a obstáculos financieros, estratégicos o incluso de imagen. Lo cierto es que esa compra frustrada dejó en el aire una pregunta fascinante: ¿cómo sería hoy el cine si aquello hubiera ocurrido?
Lo más probable es que el género de superhéroes no sería lo que conocemos. Sin esa evolución progresiva que comenzó con Blade y continuó con X-Men, hasta llegar al fenómeno global que desató Spider-Man, el Universo Cinematográfico de Marvel podría no existir tal y como lo conocemos hoy.
Una obsesión más allá del trepamuros
Pero la obsesión del cantante con Marvel no terminaba en Spider-Man. Según varios rumores de la época, también intentó hacerse con otro papel icónico: el de Profesor X en la primera película de X-Men.
Finalmente, el papel recayó en Patrick Stewart, en una decisión que hoy parece incuestionable. Y menos mal, porque cuesta visualizar a Jackson liderando la escuela de mutantes. El contraste entre su estilo y la solemnidad del personaje habría sido, como mínimo, desconcertante.
Un fan adelantado a su tiempo
Lo más curioso es que su visión no estaba tan desencaminada. Jackson entendió antes que muchos el potencial cinematográfico de los superhéroes, cuando todavía eran una apuesta arriesgada. Su problema fue intentar entrar por la puerta más grande posible.
El “y si…” más loco de Marvel
Al final, el destino tomó otro camino. Marvel resurgió, el cine de superhéroes explotó… y Jackson quedó como una de esas notas a pie de página que parecen irreales. Pero ahí está, como una grieta en la historia: el día en que el Rey del Pop casi se convirtió en Spider-Man.


