Más de mil voces alertan sobre el futuro del cine y la televisión tras la fusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery
El acuerdo, valorado en 111.000 millones de dólares, sigue adelante pese a que aún necesita la aprobación de reguladores en EE. UU. y la Unión Europea. La operación plantea que ambas compañías mantengan sus estudios por separado, con el objetivo de producir al menos 30 películas al año en conjunto.
Sin embargo, la comunidad creativa advierte que esta unión podría concentrar aún más el poder en la industria, reduciendo la competencia y dejando menos oportunidades laborales y creativas. Según la carta, el número de grandes estudios en Estados Unidos se reduciría a solo cuatro, lo que afectaría especialmente a productoras independientes y a películas de presupuesto medio.
También existen preocupaciones políticas y culturales, ya que algunos profesionales temen que ciertos vínculos empresariales puedan influir en la libertad creativa. Ante este escenario, asociaciones del sector han mostrado una “oposición inequívoca” al acuerdo.
Mientras tanto, el fiscal general de California, Rob Bonta, estudia posibles acciones legales para frenar la operación.
Por su parte, Paramount ha respondido defendiendo la fusión, asegurando que permitirá invertir más en contenidos, impulsar nuevas historias y ofrecer mayores oportunidades a creadores y audiencias en todo el mundo.




