El creador de la serie, Eric Kripke, deja claro que quien espere explosiones constantes quizá no ha entendido qué tipo de historia está viendo en The Boys
Las quejas ya han empezado a multiplicarse entre parte del fandom de The Boys. Mientras algunos espectadores están disfrutando del tramo final de la irreverente serie de Prime Video, otros consideran que varios episodios de esta última temporada están funcionando como simple relleno, retrasando el gran desenlace que muchos esperan.
Eric Kripke, creador de la ficción, no ha tardado en responder a esas críticas. Y lo ha hecho sin demasiados rodeos. Para él, quienes reducen estos capítulos a contenido prescindible están ignorando uno de los pilares fundamentales de la serie: sus personajes.
La llegada del fin de The Boys
Durante una entrevista con TV Guide, Kripke defendió con firmeza la estructura narrativa de esta despedida. Según explicó, lo que ocurre en los episodios previos al desenlace solo cobra sentido si antes se construyen adecuadamente las motivaciones, conflictos y evolución emocional de quienes protagonizan esta historia.
“Nada de lo que ocurre en los últimos episodios importará si no desarrollas a los personajes”, explicó el showrunner, reconociendo además que ha visto bastante descontento en redes sociales.
La reflexión fue todavía más directa cuando lanzó una pregunta a los críticos: “¿Qué esperáis? ¿Una gran batalla en cada episodio?”.
No todo en The Boys son explosiones y vísceras
Aunque The Boys se ha ganado su fama gracias a su violencia extrema, su humor negro y sus escenas absolutamente desquiciadas, Kripke recuerda que la esencia de la serie nunca ha sido únicamente el espectáculo visual.
Con una plantilla coral tan amplia, el equipo creativo considera imprescindible dedicar tiempo a desarrollar cada arco narrativo. No hablamos precisamente de dos o tres protagonistas. La serie maneja una cantidad enorme de personajes cuyas decisiones afectan directamente al desenlace.
“Nunca escribimos pensando que estábamos haciendo episodios de relleno”, aseguró Kripke. “Tenemos 14 o 15 personajes, y la televisión trata precisamente de personajes. Mi responsabilidad es humanizarlos y desarrollar sus historias”.
Ese enfoque explica por qué algunos episodios han apostado más por conversaciones tensas, conflictos internos y giros emocionales que por secuencias de acción constantes.
Una crítica que divide al fandom
Aquí está realmente el debate. Parte del público interpreta que si no hay grandes avances visibles en la trama principal, entonces no está ocurriendo nada relevante. Pero Kripke rechaza completamente esa lectura.
“Aparentemente, como no es puro avance argumental, algunos piensan que no pasa nada. ¿Cómo que no pasa nada? Han ocurrido los movimientos más locos e importantes. Solo que no era alguien disparando y haciendo pew pew pew”.
No es precisamente una respuesta diplomática, pero encaja perfectamente con el tono que siempre ha tenido The Boys: provocador, incómodo y sin interés por contentar a todo el mundo.
Y siendo sinceros, tiene parte de razón. Muchas de las mejores historias televisivas no funcionan únicamente a golpe de explosiones. Series como Breaking Bad, Succession o incluso Juego de tronos construyeron algunos de sus momentos más potentes precisamente durante episodios más pausados.
El final quiere convertirse en un evento
Eso sí, quienes buscan espectáculo tampoco parecen quedarse completamente huérfanos. El episodio final apunta a ser uno de los mayores eventos de toda la serie. La despedida no solo llegará a Prime Video. También contará con exhibiciones especiales en salas con tecnología 4DX, buscando convertir el cierre en una experiencia mucho más inmersiva para los fans.
Es un movimiento poco habitual para una producción nacida en streaming, y deja claro hasta qué punto Amazon quiere convertir el desenlace en un acontecimiento. Al final, la gran pregunta no es si hay relleno o no. La cuestión real es qué espera cada espectador de The Boys.
Porque si alguien ha seguido esta serie pensando que solo iba de superhéroes destrozándose mutuamente, probablemente lleva varias temporadas viendo una historia muy distinta a la que Eric Kripke siempre quiso contar.


