El especial de 48 minutos disponible en Disney+ ‘The Punisher: One Last Kill’, lleva a Frank Castle al punto de quiebre definitivo: acción cuerpo a cuerpo sin concesiones, un retrato honesto del TEPT y la mejor actuación de Bernthal con el personaje. Con sus defectos, es imposible apartar los ojos.
Ficha técnica de ‘The Punisher: One Last Kill’
| Título | The Punisher: One Last Kill |
| Plataforma | Disney+ |
| Género | Acción / Thriller |
| Director | Reinaldo Marcus Green |
| Guion | Jon Bernthal y Reinaldo Marcus Green |
| Reparto principal | Jon Bernthal, Judith Light, Jason R. Moore |
| Duración | 48 minutos aprox. |
| Formato | Marvel Studios Special Presentation |
Frank Castle en el fondo del pozo
Cuando Marvel anunció una Marvel Special Presentation protagonizada por The Punisher en Disney+, la pregunta era obvia: ¿iba la plataforma de Mickey Mouse a dejar que Frank Castle hiciera de las suyas de verdad? La respuesta, para alivio de los fans, es un sí sin matices.

El especial arranca con Castle en su punto emocional más bajo. Ha eliminado a todos los herederos varones de la familia criminal Gnucci, pero eso lo ha dejado vacío: sin venganza activa, Frank no es más que un hombre roto que intenta, sin demasiada convicción, mantenerse al margen. Sufre crisis graves de estrés postraumático, ve los fantasmas de su mujer e hijos y lleva días encerrado en un apartamento del barrio de Little Sicily, donde la delincuencia campa a sus anchas mientras la policía mira hacia otro lado.
La primera mitad del especial es deliberadamente lenta, casi contemplativa. Bernthal carga con el peso de esas escenas de silencio —las que muestran a Frank antes de volver a coger las armas, en ese limbo entre el hombre que fue y el Castigador que no puede dejar de ser— con una intensidad que no necesita diálogos para funcionar. La escena junto a la tumba de su familia es, sin exageración, de las más poderosas que ha producido Marvel en toda su historia.
“La escena junto a la tumba de su familia es de las más poderosas que ha producido Marvel en toda su historia.”
La acción más descarnada del UCM
Cuando la segunda mitad arranca, el cambio de registro es brusco pero efectivo. Ma Gnucci (Judith Light), la matriarca en silla de ruedas de la familia criminal, ofrece recompensa por la cabeza de Castle a todos los delincuentes del distrito. Lo que sigue es un festival de combates cuerpo a cuerpo, tiroteos y violencia coreografiada que no tiene precedentes en el Universo Cinematográfico Marvel.
La acción está rodada con una vocación práctica llamativa: golpes con peso físico, armas improvisadas, bajas consecuencias reales. Las comparaciones con ‘John Wick’ y ‘The Raid’ no son gratuitas. Hay una secuencia concreta, con Castle sin munición y obligado a improvisar de enemigo en enemigo, que rivaliza con las mejores escenas de acción de ‘Daredevil: Born Again’. Que un producto Marvel supere en crudeza a muchas películas de acción con calificación R sigue siendo, en 2025, una rareza digna de atención.
La violencia no está desconectada del estado emocional del protagonista. El director Reinaldo Marcus Green intercala recuerdos de la familia de Frank para anclar cada explosión de furia en un dolor concreto. Castle no busca solo sobrevivir: busca, de alguna manera, una salida definitiva.
“La violencia no está desconectada del estado emocional del protagonista: cada explosión de furia está anclada en un dolor concreto.”
Bernthal al límite: diez años dan para mucho
Jon Bernthal nunca ha estado mejor en el papel. Diez años después de debutar como Frank Castle en la segunda temporada del ‘Daredevil’ de Netflix, el actor entrega aquí lo que podríamos definir como su actuación más madura y emocionalmente compleja con el personaje.
El especial funciona en buena medida como un ejercicio de actor en solitario. Sin el contrapeso de Charlie Cox como Daredevil ni el de Deborah Ann Woll como Karen Page, Bernthal sostiene el relato prácticamente sin apoyos. Y lo sostiene. Su comprensión del personaje —que también firma el guion junto a Green— se nota en cada decisión, desde cómo Castle sostiene un arma hasta cómo mira al vacío cuando los recuerdos lo golpean.
Hay también un momento entre Castle y una niña a la que salva que funciona como recordatorio de que, bajo toda la furia, Frank sigue siendo alguien que protege a los inocentes. Es un detalle pequeño pero revelador de hasta qué punto Bernthal y Green conocen al personaje.
Judith Light como Ma Gnucci: talento desaprovechado
La gran novedad del reparto es Judith Light como Ma Gnucci, matriarca criminal que pone en marcha el arco narrativo del especial. Light tiene presencia, tiene veneno en la mirada y sabe exactamente cómo construir una antagonista con profundidad real. El problema es que el guion la abandona en cuanto empiezan los tiros.
Un personaje con tanto potencial acaba quedando reducido a detonante de la acción. La mecánica de su plan —sitiar el edificio de Castle y ofrecer recompensa a todos los criminales del barrio— tiene un sabor a trampa de película de James Bond que chirrîa en un proyecto que en todo lo demás apuesta por la lógica interna. Para cuando ruedan los créditos, Ma Gnucci ha prácticamente desaparecido del relato.
El peso de los 48 minutos
No todo son elogios. ‘One Last Kill’ pisa terreno demasiado conocido en lo emocional: el TEPT de Frank, la culpa del superviviente, los fantasmas de su familia. Todo eso ya estaba en las dos temporadas de Netflix y en ‘Daredevil: Born Again’. Para los espectadores que han seguido toda la trayectoria del personaje, la sensación de déjà vu es inevitable.
El salto entre la primera mitad contemplativa y la segunda mitad de acción casi ininterrumpida es algo brusco. Y los 48 minutos de duración total dejan la impresión de que había material para algo más largo y más matizado. Hay un efecto visual concreto —el aterrizaje de Castle desde un tejado— que ha circulado como meme y que desentona notablemente con la vocación práctica del resto de la acción: Disney debería haberlo revisado antes del estreno.
Tampoco ayuda que el especial exista en un espacio narrativo un tanto incómodo: transcurre entre la primera temporada de ‘Daredevil: Born Again’ y la próxima ‘Spider-Man: Brand New Day’, lo que hace que funcione más como pieza de transición que como capítulo definitivo. La desconexión con el resto del UCM callejero puede molestar a quienes esperaban ver cómo encaja Frank en el Nueva York post-Born Again.
¿Un piloto encubierto para algo mayor?
Podríamos incluso llegar a sospechar que ‘One Last Kill’ es un piloto para una futura película o serie en solitario. La forma en que está construido —con una resolución que abre puertas más que cerrarlas, y al menos un cameo que ha generado reacciones viscerales entre los que ya lo han visto— apunta claramente en esa dirección.
Al final del especial, Castle patrulla las calles con el traje completo de Punisher. Es el cierre lógico del arco: un hombre que ha peleado contra sus propios fantasmas durante 48 minutos y sale del otro lado con la calavera en el pecho. Si Marvel tiene la intención de continuar con Frank Castle —y todo indica que sí, dado su próximo papel en ‘Spider-Man: Brand New Day’—, este especial sienta las bases con solvencia. Bernthal y Green han demostrado que saben lo que hacen con el personaje. Ahora falta que Marvel les dé el espacio para terminarlo de contar bien.
Veredicto
‘The Punisher: One Last Kill’ no es un especial sin fisuras. El guion pisa terreno conocido, la villana queda a medio explotar, la duración se antoja insuficiente (pese a repetirse a sí misma demasiado) y hay un efecto visual que no debería haber llegado a pantalla. Pero lo que hace bien, lo hace muy bien. La acción es de lo mejor que ha producido el UCM, el retrato emocional del personaje tiene momentos de una honestidad inhabitual en este tipo de productos, y Jon Bernthal entrega una actuación que justifica por sí sola el visionado.
Para los fans del personaje, es esencial. Para los aficionados a la acción sin red, también. Para el espectador casual del MCU, quizá no sea el mejor punto de entrada. Pero a estas alturas, Frank Castle ya no hace concesiones. Y eso, en el ecosistema Disney, sigue siendo una rareza que merece atención.
The Punisher: One Last Kill está disponible en Disney+.


