Los 3 intentos fallidos de George Pérez de adaptar al cómic a Julio César

Julio César
Panini

George Pérez nunca logró adaptar al cómic a Julio César.

Julio César era conocido por ser un político y militar romano del siglo I a. C. Además, fue miembro de los patricios, logró alcanzar altas cotas en las magistraturas estatales y dominó la política republicana, aunque fuera de dichos ámbitos también ejerció como orador, historiador y escritor. Sin embargo, no es ninguna de esas facetas lo que nos interesa en este artículo sino sus adaptaciones al mundo del cómic, al igual que ha pasado con otros personajes famosos, que también han visto plasmados diferentes aspectos de sus vidas en las viñetas.

Sin lugar a dudas, las adaptaciones más famosas de Julio César son las que tienen lugar en las aventuras de Astérix y Obélix, creados por los franceses René Goscinny y Albert Uderzo, ya que el protagonista de este artículo aparece en la mayoría de sus álbumes, desde que lo hizo en Astérix, the Gaul (1961), la primera historia de estos carismáticos personajes como uno de los enemigos principales de la pareja de galos.

Sin embargo, en este artículo nos interesa hablar del sector americano de la industria del cómic, ya que el escritor y dibujante estadounidense George Pérez, del que ya comentamos en su momento cuáles eran sus trabajos menos preferidos, también debía sentir cierta atracción por Julio César, puesto que trató de sacar a la luz historias de este personaje histórico desde su particular punto de vista, hasta en un total de tres ocasiones, aunque sin lograr que ninguna de ellas saliera adelante, tal y como se puede comprobar si se continúa con la lectura de este artículo hasta el final.

Primer intento

George Pérez, Julio César

En la década de los ochenta, la ya desaparecida editorial First Comics estaba consolidada como uno de los mejores sellos independientes, el cual, además de destacar por la publicación de cabeceras de personajes tan prestigiosos como Jon Sable, Nexus, Badger o Dreastar, en su última etapa decidió ampliar sus horizontes al adquirir los derechos de una línea denominada Classics Ilustrated, gracias a la alianza que tenía la compañía con el grupo conocido como Berkley Publishing. Debido a ello, se pudieron llevar a cabo nuevas adaptaciones literarias, con la ayuda de creadores de la talla de Mike Ploog, P. Craig Russell, Bill Sienkiewicz o Kyle Baker.

No obstante, con el cese de actividades de First Comics, que tuvo lugar en 1991, todas estas iniciativas, entre las que se incluye el especial sobre el Julio César de William Shakespeare que George Pérez iba a encargarse de realizar, se fueron al traste, de modo que nunca sabremos si hubiese resultado un éxito de ventas o no.

Segundo intento

George Pérez, Julio César

Sin embargo, que la primera vez no funcionara no quería decir que George Pérez no lo volviera a intentar, ya que, gracias a una compañía que se dio a conocer como Classics International Entertainment (CIE), se trató de reflotar la línea que ya hemos mencionado en el apartado anterior, con lo que cabía la posibilidad de rescatar la historia de Julio César que se había quedado en el tintero. Al frente de la citada empresa se encontraba el veterano Mike Gold, que había trabajado tanto para DC como para First Comics.

Con los datos proporcionados en el párrafo anterior era evidente pensar que todo sería tan prometedor como parecía, ya que, aparte de contar con George Pérez, también se esperaba que autores de la talla de Curt Swan, Dan Splege o Gray Morrow se sumaran a la iniciativa. Sin embargo, mientras se perfilaban los nuevos títulos de la línea, todo acabó por malograrse y cada uno de los proyectos planeados, incluido el de Julio César, tuvieron que ser cancelados.

Tercer intento

George Pérez, Julio César

No se puede decir que George Pérez fuese alguien que abandona cuando se presentan dificultades, ya que aún intentó adaptar a Julio César una última vez, aunque en esta ocasión decidió dejar de lado la visión de William Shakespeare y tirar por el terreno de la ciencia ficción, lo que convertía al emperador romano en una especie de viajero del espacio que, a lo largo de sus travesías, interactuaba con todo tipo de alienígenas, los cuales, cabe suponer que no tendrían las mejores intenciones.

Por muy curiosa que pueda resultar la premisa, a la par que arriesgada, lo cierto es que George Pérez tenía una agenda muy apretada, por lo que el proyecto fue quedando aparcado hasta el punto de que llegó a perder interés en él, aunque se sabe que, al menos, llegó a acabar dos láminas, por lo que parece que esta fue la vez que llegó más lejos. La conclusión que puede sacarse de esto es que parece que el estadounidense nunca estuvo destinado a adaptar a Julio César al cómic, por lo que habrá que conformarse con otras versiones como las de Astérix y Obélix que mencionábamos al principio del artículo.

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