Una nueva etapa arranca en DC next level con magia, conspiraciones y un cambio que puede redefinir a Zatanna
Magia, poder… y demasiados ojos encima
El gran giro de este inicio no está solo en el poder de Zatanna, sino en quién empieza a interesarse por ella. La magia ya no es un terreno libre: organismos gubernamentales como el Department of Extranormal Operations (DEO) han decidido meter mano.
El DEO no aparece por casualidad. Algo grande se está gestando, y todo indica que Zatanna está en el centro del tablero.
Un nuevo nivel para la hechicera
Si hay algo que define este arranque es su capacidad para mezclar escalas. Por un lado, tenemos a una Zatanna que sigue siendo artista de escenario, fiel a sus raíces. Por otro, es prácticamente una entidad cósmica. Ese contraste funciona sorprendentemente bien y le da al personaje una dimensión mucho más humana.
Pero no todo es equilibrio. Hay grietas. Y esas grietas llegan en forma de una amenaza muy concreta: una bala mágica con su nombre… escrito al revés.
Una bala, un truco… y alguien más jugando
Uno de los momentos más llamativos del cómic gira en torno al clásico truco de atrapar una bala. Solo que aquí no es un simple espectáculo. Hay alguien más capaz de hacerlo, lo que deja caer la presencia de nuevos (o viejos) jugadores en este conflicto.

Viejos fantasmas que vuelven para algo grande
Como buen cómic de DC, el pasado nunca se queda enterrado. Y aquí vuelve con fuerza. Personajes como Lady White regresan con peso narrativo, conectando con historias recientes de la autora.
Pero el regreso que más puede sacudirlo todo es el de Allura, una villana clásica que ya tuvo un papel crucial en la vida de Zatanna, especialmente en su relación con su padre.
Cuando el pasado vuelve en DC, nunca es solo nostalgia. Es una advertencia.
¿Una nueva zatanna en camino?
Puede parecer algo superficial, pero en DC estos cambios suelen ir ligados a transformaciones profundas. No es solo estética, es evolución.
El principio de una guerra mágica
Y lo más interesante es que no se limita a crear hype. Hay pistas, hay tensión y hay una sensación constante de que todo está a punto de estallar.
Porque cuando incluso alguien como Zatanna puede caer —y sí, esa bala encantada apunta directamente a ello—, significa que nadie está a salvo.


