Estrenada en 1995, Pocahontas fue uno de los grandes éxitos comerciales de Disney durante la década de los noventa. La película recaudó alrededor de 346 millones de dólares en la taquilla mundial y contó con las voces de Irene Bedard y Mel Gibson en sus personajes principales.
Aunque sobre el papel parece una candidata lógica para sumarse a la lista de remakes de Disney, la realidad es bastante más compleja. Durante años, la película ha sido objeto de críticas debido a las numerosas libertades que tomó respecto a los acontecimientos históricos reales.
Diversos historiadores han señalado que la representación de Pocahontas en la película difiere enormemente de la figura histórica. Cuando John Smith llegó a Virginia en 1607, la verdadera Pocahontas tenía aproximadamente entre 10 y 11 años, muy lejos de la joven adulta que aparece en la producción animada. Tampoco existen pruebas históricas que respalden el romance mostrado entre ambos personajes.
Pese a las críticas, el impacto de Pocahontas dentro de la compañía fue considerable. La protagonista ayudó a consolidar un nuevo modelo de heroína más independiente y decidida, una evolución que más tarde se reflejaría en personajes como los de Mulán o Frozen.
Por ese motivo, un hipotético remake tendría que encontrar un delicado equilibrio entre respetar los elementos que hicieron popular a la película original y corregir algunos de los aspectos históricos que han sido cuestionados durante décadas.
Por otro lado, muchos fans consideran que la película posee una de las bandas sonoras más memorables de toda la etapa dorada de Disney, lo que abre la puerta a que una nueva versión pueda apostar por un enfoque musical renovado. La gran incógnita es si el estudio optará por reproducir la historia conocida o plantear una reinterpretación más fiel a los hechos históricos.