He-Man y los Masters del Universo (2026): He-Man regresa con músculos, humor y demasiado tiempo en pantalla

He-Man y los Masters del Universo
Panini

Nicholas Galitzine cuelga la corbata de la oficina, coge la Espada del Poder y vuelve a Eternia. Travis Knight dirige la esperada nueva versión del icono de los ochenta con un elenco de lujo, muchas bromas y 141 minutos que se hacen notar: He-Man y los Masters del Universo.

He-Man y los Masters del Universo han vuelto, pero tal vez lleguen tarde a su propia fiesta

Casi cuarenta años después del monumental fracaso comercial del film de Cannon Films, Mattel Studios y Amazon MGM vuelven a apostar por el príncipe Adam de Eternia y los Masters del Universo con una producción de entre 170 y 200 millones de dólares. La pregunta que sobrevuela toda la película —y que el propio protagonista parece hacerse en voz alta— es si alguien necesitaba realmente un nuevo He-Man en 2026. La respuesta, como el arco dramático del personaje, es complicada.

Travis Knight, el artesano detrás del stop-motion de Laika (Kubo and the Two Strings) y del mejor Transformers que existe (Bumblebee), se pone al frente de esta nueva entrega con un guion firmado por nada menos que cuatro manos: Chris Butler, Aaron Nee, Adam Nee y Dave Callaham. El resultado es una película que no sabe muy bien si quiere ser un homenaje sincero o una parodia encubierta, y esa duda interna acaba pasándole factura.

El príncipe Adam atrapado en Recursos Humanos

La historia arranca en Eternia, donde el joven príncipe Adán (Artie Wilkinson-Hunt de niño, Nicholas Galitzine de adulto) ve cómo Skeletor invade su planeta y sus padres caen prisioneros. Una hechicera (Morena Baccarin) lo manda al exilio en la Tierra junto con la Espada del Poder, que Adán pierde de inmediato en el viaje cósmico. Quince años después lo encontramos en un trabajo de oficina, contándole a sus citas cómo es en realidad un príncipe alienígena. Como se puede imaginar, no le va demasiado bien en Tinder.

La parte terrenal de la película funciona bien. Galitzine, que ya ha demostrado en Bottoms y 100 Nights of Hero que sabe reírse de sí mismo, construye un Adam creíble en su torpeza: el tipo que lleva décadas buscando su espada mágica mientras malvive en recursos humanos y asusta a cualquier posible pareja en la primera cita. Cuando al fin da con la espada —en una tienda de coleccionismo de ciencia ficción, cómo no— y la ya adulta Teela (Camila Mendes) aparece para llevárselo de vuelta a Eternia, la película tiene el ritmo y el tono de una aventura desenfadada con genuinas ganas de divertir.

Una Eternia con diseño de producción impecable y combates repetitivos

Una vez en Eternia, la película despliega su presupuesto con criterio. El diseño de producción de Guy Hendrix Dyas construye un mundo que recuerda, a propósito, que este universo nació del plástico: medieval en su estética, artificial en su esencia, y orgullosamente kitsch en los detalles. La música de Daniel Pemberton recupera el metal-fantasía que definió la franquicia original, con guitarras cortesía de Brian May, y funciona.

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Lo que no funciona igual son las secuencias de acción. Cuando Adam accede por fin al poder de Grayskull y se convierte en He-Man, la película pierde chispa. Los combates se encadenan uno tras otro sin demasiada variación ni tensión real. El guion mete en pantalla a casi todo el catálogo de personajes de los Masters —Fisto, Ram-Man, Mekaneck, el tigre Cringer, Roboto— en lo que parece tanto un servicio a los fans como un recordatorio de que hay mucho inventario que llenar en las tiendas de juguetes de cara a Navidad.

El reparto: Galitzine aguanta el tipo, Leto divierte desde las sombras

Nicholas Galitzine es el mejor argumento de la película. Su Adam funciona en la versión torpe y funciona en la versión musculada, aunque el guion no termina de separar bien las dos personalidades: He-Man arrastra los mismos tics inseguros que el príncipe del departamento de RRHH, lo que desinfla un poco la transformación. Aun así, es difícil no quererle cuando intenta convencer a los Masters de Eternia de que sería mejor ‘desescalar la tensión y abrir un diálogo’ con Skeletor.

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Jared Leto, completamente digitalizado y con un acento que navega entre lo británico y lo extraplanetario, aporta las mejores dosis de humor involuntario. Su Skeletor parece disfrutar especialmente de los muslos de He-Man, y la película explota ese filo con gracia. Idris Elba como Duncan/Man-At-Arms tiene presencia y carisma, aunque el guion le convierte en alcohólico en su segunda aparición sin demasiada justificación. Camila Mendes es una Teela creíble en lo físico, aunque la química romántica con Galitzine no termina de encenderse (tal vez deliberadamente).

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El problema de querer guiñar el ojo sin parar

La mayor debilidad de Masters of the Universe es su incapacidad para decidir qué quiere ser. La película está tan cargada de humor autoconsciented y guiños meta —hay una escena entera en una tienda de cómics solo para recordarnos que esto es material friki— que en ciertos momentos parece estar pidiendo perdón por existir. Ese tono recuerda más a las primeras fases del MCU que a los ochenta que supuestamente evoca.

Cuando la broma funciona, la película despega y entretiene de verdad. Cuando no, los chistes caen tan planos como un escudo de Grayskull. El problema es que con 141 minutos de metraje, hay bastantes momentos para que ocurra lo segundo. Una versión de ciento diez minutos habría ganado en ritmo y en coherencia emocional.

Conclusión: entretenimiento insuficiente, nostalgia suficiente

He-Man y los Masters del Universo (2026) es una película que funciona por momentos, sostiene el interés gracias a Galitzine y tiene el buen gusto de no tomarse demasiado en serio un universo que nació para vender muñecos. Pero también se alarga más de lo conveniente, malgasta parte de un reparto magnífico y se pierde entre el homenaje y la parodia sin llegar a dominar ninguno de los dos terrenos.

He-Man y los Masters del Universo

Los cuarentones que crecieron con He-Man encontrarán suficientes guiños para pasar un buen rato. Los que no tengan ese vínculo afectivo puede que salgan preguntándose en qué momento un chico rubio con taparrabos tuvo tanto poder sobre una generación entera. La respuesta, por supuesto, era siempre el plástico.

P.S. – Por cierto, no os levantéis demasiado rápido… ¡hay tres escena poscréditos!

FICHA TÉCNICA

Título originalHe-Man y los Masters del Universo
Año2026
DirecciónTravis Knight
GuionChris Butler, Aaron Nee, Adam Nee, Dave Callaham
RepartoNicholas Galitzine, Camila Mendes, Idris Elba, Jared Leto, Alison Brie, Kristen Wiig, Morena Baccarin, James Purefoy
MúsicaDaniel Pemberton
FotografíaFabian Wagner
ProducciónAmazon MGM Studios / Mattel Studios / Escape Artists
Duración141 minutos
ClasificaciónPG-13
Estreno5 de junio de 2026
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