La película Supergirl protagonizada por Milly Alcock debutó con apenas 68 millones de dólares a nivel mundial y las primeras proyecciones anticipan que ni siquiera alcanzaría los 200 millones al final de su recorrido, una cifra muy por debajo de lo necesario para recuperar su enorme presupuesto
El arranque de Supergirl en la taquilla mundial ha encendido todas las alarmas para DC Studios. La nueva película del universo cinematográfico dirigido por James Gunn y Peter Safran ha comenzado su recorrido con unos 68 millones de dólares en todo el mundo, una cifra muy inferior a las previsiones iniciales y que, según las primeras estimaciones de la industria, podría traducirse en un importante fracaso comercial.
En Norteamérica, la cinta logró alrededor de 38 millones de dólares durante su primer fin de semana, lejos de las previsiones que la situaban entre los 55 y los 70 millones. El rendimiento internacional tampoco compensó ese resultado, ya que apenas sumó unos 30 millones adicionales.
El analista de taquilla Gitesh Pandya advirtió que el comportamiento del sábado fue especialmente preocupante, con una caída cercana al 41 % respecto al viernes, un dato que suele indicar un boca a boca débil y que incluso podría hacer que la recaudación definitiva del estreno quedara por debajo de los 38 millones inicialmente estimados.
La situación resulta especialmente delicada debido al elevado coste de producción. Con un presupuesto cercano a 170 millones de dólares, y sin contar los gastos de marketing y distribución, Supergirl necesitaría recaudar una cantidad muy superior para alcanzar el punto de equilibrio. Sin embargo, un informe de The Wrap sostiene que el largometraje podría terminar por debajo de los 200 millones de dólares en todo el mundo, muy lejos de lo necesario para cubrir su inversión.
Si esas previsiones se cumplen, Supergirl no solo dejaría de ser rentable, sino que se convertiría en un serio revés financiero para Warner Bros. y DC Studios. En la industria cinematográfica, una producción de este presupuesto que no logra recuperar sus costes suele considerarse un fracaso comercial de gran magnitud.
Mientras tanto, otras producciones continúan dominando la taquilla. Toy Story 5 mantuvo el primer puesto durante el fin de semana y sigue encaminada hacia cifras muy superiores, consolidándose como uno de los grandes éxitos del verano. En contraste, The Mandalorian y Grogu tampoco atraviesa un buen momento y apunta a convertirse en una de las entregas de menor recaudación de la franquicia cinematográfica de Star Wars.
El complicado desempeño de Supergirl aumenta la presión sobre los próximos proyectos del nuevo Universo DC. Películas como Clayface y Man of Tomorrow tendrán ahora la responsabilidad de recuperar la confianza del público y demostrar que la nueva estrategia de DC Studios puede traducirse también en éxitos de taquilla.


