Barbara Gordon da un salto inesperado en el universo medieval de DC y su transformación no es precisamente sutil
Hay personajes que evolucionan poco a poco y luego está lo que acaba de hacer DC con Barbara Gordon. Porque sí, estamos acostumbrados a verla como Batgirl o como la mítica Oracle, pero lo que acaba de ocurrir en Dark Knights of Steel II juega en otra liga completamente distinta.
Y no hablamos de un simple rediseño estético. Aquí hay algo mucho más profundo: una reinvención total del personaje, tanto a nivel visual como narrativo, que la coloca en un terreno donde nunca la habíamos visto antes.
La llegada de una nueva Oracle
La clave está en el regreso de Tom Taylor, que vuelve a este universo alternativo junto al artista Otto Schmidt para continuar una de las líneas Elseworlds más queridas de los últimos años. Este mundo ya nos había demostrado que podía reinterpretar a los héroes de DC en clave de fantasía medieval, pero ahora ha subido la apuesta.

En este nuevo capítulo no solo regresan caras conocidas, sino que se amplía el tablero con personajes icónicos como Aquaman, Talia al Ghul o Jim Gordon. Sin embargo, quien realmente se lleva el foco es Barbara, que aparece en las últimas páginas del primer número… y lo hace dejando a los fans completamente descolocados. Porque esta vez, Oracle no es solo un alias.
En esta versión, Barbara se convierte literalmente en una entidad oracular con tintes sobrenaturales. Su poder no se limita a analizar información o hackear sistemas: ahora ve la realidad de una forma casi mística, proyectando incluso una especie de forma espectral verde que la acompaña.
Mientras todo esto ocurre, la trama principal se centra en Zala Jor-El, la hermana de Superman en este universo alternativo. Su estado de salud se convierte en el gran misterio del arranque: tras enfrentarse a una criatura marina tipo kraken, su situación empeora de forma alarmante. Lo inquietante llega cuando Kal-El y Diana la encuentran flotando en el mar, inconsciente, dejando claro que algo muy serio está pasando.
Un poder que no permite cambiar el destino
A partir de ahí, la tensión crece. Zala comienza a sangrar de forma repentina, sin explicación aparente, mientras los héroes intentan entender qué está ocurriendo. Y es justo en ese momento cuando entra en juego Barbara.

Lejos de la escena, su conexión como Oracle se activa de forma violenta, despertándola bruscamente. Es aquí donde entendemos realmente la naturaleza de su poder.
Su propia narración interna lo deja claro con una frase que ya está dando que hablar entre los fans:
“Es mi maldición ver. Veo lo que es, no lo que será. No puedo cambiar lo que se me muestra. No soy una adivina ni una profeta. Soy una Oracle.”
Esta declaración define perfectamente su nueva posición: no controla el futuro, solo lo observa, y eso la convierte en un personaje con un peso dramático enorme. Porque ver una tragedia sin poder evitarla es casi peor que no saber nada.
La escena se vuelve aún más intensa cuando Jim Gordon aparece, preocupado por su hija. Barbara le revela entonces lo que ha visto: una traición devastadora que afecta a la Casa de El. Y ahí es donde Taylor deja caer la bomba narrativa.

No sabemos aún quién está detrás ni cómo se desarrollará, pero el cómic cierra con una imagen potentísima: la figura espectral de Oracle sobrevolando a los El mientras Zala sigue sangrando, creando un cliffhanger de los que invitan a devorar el siguiente número.
Un giro que cambia a Barbara para siempre
Lo que está claro es que esta versión de Barbara Gordon no es un simple experimento. Tiene potencial para redefinir completamente el personaje dentro de los Elseworlds y, quién sabe, influir incluso en otras adaptaciones. Porque si algo ha demostrado DC en los últimos años es que estas reinterpretaciones pueden acabar marcando tendencia.
Además, este enfoque conecta muy bien con el tono de fantasía de la serie. Mientras otros personajes se adaptan al entorno medieval con armaduras y espadas, Barbara evoluciona hacia algo más espiritual, casi mitológico, lo que la diferencia del resto.
En definitiva, Dark Knights of Steel II no solo amplía su mundo, sino que apuesta fuerte por darle una nueva identidad a uno de los personajes más queridos del entorno Batman. Puede que no todos los fans estén convencidos al 100%, pero es innegable que estamos ante una de las versiones más atrevidas de Barbara Gordon. Y si este es solo el principio, lo que viene después puede ser aún más grande.


