Dynamite Entertainment recupera a los agentes más famosos del FBI en una nueva serie de cómics que quiere conquistar a veteranos y recién llegados a Expediente X
Cuando parecía que el expediente podía permanecer cerrado durante una buena temporada, Mulder y Scully vuelven a ponerse detrás de fenómenos imposibles, conspiraciones y casos que probablemente nadie más querría investigar. Esta vez, sin embargo, el regreso de Expediente X no llegará a través de la televisión, sino mediante una nueva serie regular de cómics anunciada por Dynamite Entertainment para este próximo invierno.
La editorial ha confirmado que Joe Harris será el responsable de escribir las nuevas aventuras, acompañado por Riley Brown al dibujo. La elección de Harris no parece precisamente casual: el guionista conoce muy bien este universo después de encargarse durante años de las continuaciones en viñetas asociadas a las temporadas 10 y 11, convirtiéndose además en uno de los autores que más historias de la franquicia ha escrito.
Expediente X vuelve a confiar en uno de sus autores más veteranos
Para Harris, regresar a este mundo significa mucho más que aceptar otro encargo editorial. El escritor ha explicado que la serie ocupa un lugar muy especial tanto en su vida como fan como en su trayectoria profesional, recordando aquellas noches en las que seguía las investigaciones televisivas de los dos agentes antes de acabar escribiendo él mismo sus aventuras. El autor se declara encantado de poder continuar explorando esta mezcla de thriller sobrenatural y ciencia ficción.
Dynamite también parece tener bastante claro el objetivo: recuperar aquello que convirtió a Mulder y Scully en una pareja irrepetible sin limitar el proyecto únicamente a la nostalgia. Nick Barrucci, CEO de la editorial, asegura que están trabajando para que las nuevas historias funcionen tanto para quienes conocen cada rincón del universo creado por Chris Carter como para lectores que nunca hayan seguido uno de sus expedientes.
Mulder y Scully siguen siendo una pareja perfecta para el cómic
Y cuesta discutirlo. La estructura de Expediente X siempre ha encajado especialmente bien con la narrativa seriada, porque permite alternar conspiraciones de largo recorrido con casos independientes protagonizados por criaturas, experimentos extraños o acontecimientos aparentemente inexplicables. Es prácticamente el mismo equilibrio entre continuidad y aventuras autoconclusivas que llevan décadas utilizando muchas colecciones de cómics.
Además, las viñetas permiten algo que la televisión no siempre puede permitirse: llevar los elementos sobrenaturales y de ciencia ficción mucho más lejos sin depender de grandes presupuestos de efectos especiales. Un extraterrestre, una instalación secreta gigantesca o una criatura imposible cuestan exactamente lo mismo sobre el papel que una conversación dentro de una oficina del FBI.

Dynamite amplía su relación con Disney y 20th Century
El lanzamiento también forma parte de un movimiento editorial bastante interesante. Barrucci ha definido la licencia como una nueva pieza importante dentro de la colaboración de Dynamite con propiedades pertenecientes a Disney y 20th Century, después del trabajo realizado con universos como Buffy, cazavampiros y Angel.
Ese contexto convierte este nuevo cómic en algo más que otra recuperación nostálgica. Dynamite está reuniendo algunas franquicias televisivas muy reconocibles entre los aficionados al fantástico, precisamente personajes cuyo potencial puede continuar mucho después de que sus respectivas producciones televisivas hayan terminado o permanezcan inactivas.
Los Expedientes X tienen una larga historia entre viñetas
Tampoco estamos ante el primer salto de los agentes del FBI al noveno arte. La franquicia ha pasado anteriormente por editoriales como Topps, WildStorm e IDW, acumulando numerosas historias originales y diferentes etapas creativas. De hecho, uno de los primeros artistas relacionados con esos cómics fue Charlie Adlard, quien posteriormente alcanzaría enorme popularidad gracias a su trabajo en The Walking Dead.
La etapa de Joe Harris resulta especialmente importante porque intentó expandir directamente el universo televisivo y recuperar muchos personajes y conceptos conocidos por los seguidores. Aquellos cómics demostraron que la relación entre Fox Mulder y Dana Scully podía seguir funcionando perfectamente fuera de la pantalla, conservando las discusiones entre fe y escepticismo que siempre estuvieron en el corazón de la serie.



