La nueva aventura de Stuart tenía reservado un papel para Green Lantern, pero una inesperada prohibición cambió los planes
El universo de DC está lleno de superhéroes capaces de protagonizar aventuras imposibles, pero parece que no todos tienen permiso para aparecer donde quieran. Los responsables de Stuart Fails to Save the Universe, el spin-off de The Big Bang Theory, tenían preparada una aparición muy especial que finalmente tuvieron que descartar. Y todo por culpa de otra producción de Warner Bros.
Lo curioso es que esta decisión terminó convirtiéndose en una oportunidad para los guionistas. Zak Penn, cocreador de la serie, ha revelado que Green Lantern era su primera opción para un episodio que llevaría a Stuart y sus amigos al mismísimo universo de los cómics. Sin embargo, DC tenía otros planes para el personaje y el equipo creativo encontró una alternativa que terminó encajando incluso mejor con la historia.
Green Lantern se queda fuera por la serie Lanterns de HBO
En una entrevista concedida a Deadline, Zak Penn explicó que la serie Lanterns fue el principal obstáculo para incorporar al héroe esmeralda. La producción de HBO, centrada en los Green Lanterns, impidió que los responsables de la comedia utilizaran al personaje en su particular aventura multiversal.
“Nos dijeron que no podíamos utilizarlo debido a Lanterns, algo que entendí”, explicó Penn. El guionista también reconoció que Chuck Lorre no recibió la noticia con demasiado entusiasmo, aunque tanto él como Bill Prady encontraron rápidamente una solución: sustituir al personaje por Flash.
Flash se convierte en la solución perfecta para el multiverso
La elección del velocista escarlata no fue simplemente una alternativa de emergencia. Según Penn, los poderes de Flash encajaban especialmente bien con una historia centrada en los viajes entre dimensiones, lo que terminó beneficiando al desarrollo del episodio. “Si necesitábamos a alguien que viajara de una dimensión a otra, Flash funcionaba incluso mejor que Green Lantern”, aseguró.
La aventura comienza cuando Stuart y sus amigos quedan atrapados dentro de un cómic en el que Mr. Freeze está aterrorizando Gotham City. Para encontrar una salida, los protagonistas deben desplazarse hasta Central City, donde esperan recibir la ayuda de una versión bastante particular del famoso velocista de DC.
El Flash de la Edad de Oro aporta una buena dosis de humor
En lugar de recurrir a Barry Allen, la versión más conocida del personaje entre buena parte del público, los responsables de la serie decidieron utilizar a Jay Garrick, el Flash de la Edad de Oro. Su peculiar indumentaria, especialmente su característico casco alado, y su estética clásica ofrecían numerosas posibilidades cómicas.
“El Flash de la Edad de Oro nos atraía mucho porque es un poco ridículo. Sin ánimo de ofender al Flash de la Edad de Oro”, bromeó Penn. La elección también permite recuperar una etapa fundamental de los cómics estadounidenses, cuando Jay Garrick debutó en Flash Comics #1, publicado en 1940, mucho antes de que Barry Allen se convirtiera en uno de los grandes referentes de DC.
El universo DC se convierte en una enorme broma
Pero los guionistas no querían limitarse a introducir superhéroes reconocibles. Su intención era jugar con las contradicciones y las peculiaridades del universo de los cómics, aprovechando situaciones que los lectores suelen aceptar sin demasiadas preguntas. La propia geografía de las ciudades ficticias de DC se convirtió en uno de sus objetivos.
Penn recordó que él y Bill Prady se divirtieron especialmente cuestionando la ubicación de Gotham City respecto a Nueva York. También decidieron colocar deliberadamente a determinados villanos en ciudades que no les correspondían, utilizando esas incongruencias para generar situaciones absurdas que los propios protagonistas pudieran señalar.
Jim Lee ayudó a llevar los cómics a la pequeña pantalla
La colaboración con DC fue mucho más allá de autorizar la presencia de algunos personajes. Jim Lee, uno de los dibujantes más importantes de la editorial, trabajó estrechamente con los guionistas para desarrollar los elementos relacionados con el universo de los cómics. El propio Lee ya había adelantado esta colaboración durante la Comic-Con de San Diego.
Penn recordó con humor la disposición de la editorial: “Básicamente nos dijeron: ‘¿Cómo podemos ayudar? Aparte de que no os vamos a dejar utilizar a Green Lantern'”. Por su parte, el director Robbie McNeill incorporó encuadres inspirados en las viñetas, reforzando la sensación de que los personajes estaban viviendo literalmente dentro de un tebeo.
Un spin-off que aprovecha su conexión con The Big Bang Theory
La aparición de personajes de DC resulta especialmente apropiada para una producción relacionada con The Big Bang Theory, una comedia que convirtió las referencias a los superhéroes, los videojuegos y la cultura friki en parte fundamental de su identidad. Las discusiones sobre cómics y las visitas a la tienda de Stuart fueron elementos recurrentes de la serie original.
Ahora, Stuart Fails to Save the Universe lleva esa afición un paso más allá, convirtiendo los universos ficticios que tanto apasionaban a sus protagonistas en escenarios reales para sus aventuras. La ausencia de Green Lantern demuestra que incluso una comedia ambientada en el mundo de los cómics debe adaptarse a los planes de las grandes franquicias, aunque esta vez la restricción haya dado lugar a una alternativa especialmente divertida.


