La nueva adaptación televisiva de Mary Poppins quiere recuperar a la niñera de P. L. Travers que Disney nunca se atrevió a mostrar
Mary Poppins podría recuperar su lado más oscuro
Lo realmente interesante está en el material que podría utilizar la producción. P. L. Travers escribió ocho libros protagonizados por Mary Poppins, comenzando con la novela publicada en 1934, y el tono de aquellas historias resulta considerablemente más extraño e inquietante de lo que recuerda cualquiera que creciera exclusivamente con la película de 1964.
La Mary Poppins de los libros no era Julie Andrews
Disney convirtió aquellas aventuras en un musical familiar cálido y sentimental, eliminando o suavizando muchos de los elementos más incómodos de las historias. El cambio probablemente más importante afectó precisamente a su protagonista, porque la Mary Poppins literaria dista bastante de ser aquella encantadora institutriz que interpretó Julie Andrews.
En las novelas es vanidosa, estricta, imprevisible y tiene una lengua bastante afilada. Puede resultar fascinante, pero también intimidante, y no parece especialmente preocupada por caer bien a quienes la rodean. Precisamente esa personalidad podría convertirse en uno de los grandes atractivos de una adaptación televisiva que quiera diferenciarse radicalmente del imaginario construido por Disney.
Los libros tienen una estructura perfecta para una serie
Ahí encontramos otra diferencia importante. Cuando Jane y Michael Banks viven aventuras sin la protección de Mary, la magia puede dejar rápidamente de parecer divertida. Los niños descubren que existen criaturas y situaciones genuinamente peligrosas y que la reputación de su niñera no responde únicamente a su carácter.
Un mundo mágico bastante menos acogedor
En ese contexto, los extraordinarios poderes de Mary Poppins adquieren otra dimensión. Ya no hablamos simplemente de una mujer capaz de volar con un paraguas o sacar objetos imposibles de un bolso, sino de alguien suficientemente poderosa como para moverse con tranquilidad por lugares donde los niños Banks podrían encontrarse completamente indefensos.
La posibilidad de realizar una adaptación más cercana a los libros resulta especialmente curiosa teniendo en cuenta la complicada relación que Travers mantuvo con la película de Walt Disney. La escritora nunca ocultó sus diferencias respecto al rumbo que tomó la adaptación protagonizada por Julie Andrews y Dick Van Dyke.
P. L. Travers nunca estuvo cómoda con la película de Disney
Uno de los elementos que más le molestaron fueron las secuencias de animación, especialmente los famosos pingüinos bailarines. Travers consideraba que aquella aproximación hacía demasiado infantil una obra en la que había depositado elementos profundamente personales, relacionados incluso con su propia infancia y con la figura de su padre.
Aquellos desencuentros terminaron formando parte de la cultura popular gracias a Al encuentro de Mr. Banks (Saving Mr. Banks), película estrenada en 2013. Emma Thompson interpretó a P. L. Travers mientras que Tom Hanks se puso en la piel de Walt Disney para recrear el complicado proceso que precedió a la adaptación cinematográfica.
Hollywood ya contó el conflicto entre Travers y Disney
Por supuesto, la historia real detrás de aquella relación fue más compleja que cualquier dramatización hollywoodiense. Pero la resistencia de Travers ante determinados cambios introducidos por Disney ayuda a comprender por qué una nueva versión fiel a sus novelas resulta tan interesante más de seis décadas después del estreno del musical.
Aunque pueda parecerlo, esta tampoco sería realmente la primera adaptación televisiva del personaje. CBS emitió una versión de Mary Poppins en diciembre de 1949, dentro de la popular serie antológica Studio One, mucho antes de que Julie Andrews convirtiera al personaje en uno de los mayores iconos familiares del cine.
Mary Poppins ya pasó por televisión antes de Disney
Y precisamente ahí está la gran incógnita. Una Mary Poppins más oscura no tendría por qué convertirse en una historia de terror, sino recuperar ese componente inquietante, imprevisible y casi surrealista que Disney decidió transformar en algo mucho más amable.
Una Mary Poppins muy diferente puede estar en camino
Si el proyecto finalmente sale adelante, tendremos ante nosotros una oportunidad bastante insólita de descubrir que Mary Poppins nunca fue exactamente como nos la habían contado. El paraguas, el bolso y la magia seguirían ahí, pero esta vez podrían venir acompañados de una niñera bastante menos dispuesta a endulzarnos las cosas.


