La próxima Star Trek quiere poner a prueba a la Flota Estelar con un thriller de tensión interna

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Panini

John Francis Daley y Jonathan Goldstein preparan una película de Star Trek con personajes nuevos y una estructura cercana al tiempo real, tomando como referencias Día de entrenamiento y Marea roja

La próxima película de Star Trek todavía está en una fase temprana de desarrollo, pero sus responsables ya han dado suficientes pistas para entender qué clase de historia quieren contar. John Francis Daley y Jonathan Goldstein, conocidos por Dungeons & Dragons: Honor Among Thieves, pretenden utilizar la Flota Estelar como punto de partida para explorar algo que la franquicia no suele colocar en el centro de sus películas: los problemas que pueden aparecer dentro de una institución que lleva décadas funcionando.

La idea no consiste en presentar a la Flota Estelar como una organización malvada ni en convertir Star Trek en una historia completamente pesimista. El propio Daley ha explicado a Inverse que el guion parte de la idea de que cualquier institución veterana puede acabar teniendo miembros capaces de ejercer una influencia negativa sobre ella. En este caso, esas «manzanas podridas» podrían llegar a tener suficiente poder como para afectar a aquello que la Flota Estelar representa.

Ese planteamiento adquiere todavía más sentido al conocer las películas que Daley y Goldstein utilizan como referencias. El dúo ha señalado Día de entrenamiento y Marea roja como dos de sus principales puntos de comparación.

Ambas producciones utilizan situaciones de enorme presión para enfrentar a personajes que pertenecen a una misma estructura de poder. Día de entrenamiento muestra a un joven agente de policía descubriendo hasta dónde puede llegar la corrupción de un superior al que se supone que debe respetar, mientras que Marea roja convierte un conflicto entre oficiales de un submarino nuclear en una lucha por determinar quién está tomando la decisión correcta.

Trasladar ese tipo de enfrentamiento a Star Trek permitiría que el conflicto no dependiera necesariamente de un enemigo alienígena o de una amenaza externa. La tensión podría surgir de la propia cadena de mando y de la dificultad de distinguir entre obedecer a una institución y defender los principios sobre los que fue construida.

Y ahí está precisamente uno de los mayores retos del proyecto. La Flota Estelar ha sido presentada tradicionalmente como una representación idealista del futuro: una organización dedicada a explorar, proteger y ampliar el conocimiento. Cuestionar a sus integrantes sin destruir esa visión optimista es, según las declaraciones de Daley, una de las líneas que seguirá la película.

La franquicia ya ha mostrado almirantes corruptos, conspiraciones y disputas ideológicas en distintas ocasiones, por lo que la idea no sería completamente nueva para Star Trek. La diferencia estaría en convertir esas contradicciones internas en el corazón de una película y no en un problema puntual que los protagonistas deben resolver antes de regresar al funcionamiento habitual de la Flota Estelar.

La forma de contar la historia también será diferente. Daley ha revelado que la película transcurrirá «casi en tiempo real», una decisión que podría hacer que la presión aumente progresivamente a medida que los personajes tengan que tomar decisiones sin apenas margen para escapar de las consecuencias.

El proyecto, además, pretende servir como una nueva puerta de entrada a la franquicia. Los cineastas han indicado que trabajan con personajes completamente nuevos y no quieren que la película dependa de que el espectador conozca toda la continuidad previa de Star Trek. Su intención es crear una historia capaz de atraer tanto a los seguidores veteranos como a quienes nunca se han considerado fans de la saga.

Todavía quedan muchas incógnitas por resolver. No se ha anunciado el reparto, tampoco se conocen los personajes protagonistas ni existe una fecha de estreno o de producción confirmada. La película continúa en desarrollo y, por tanto, algunos de los elementos comentados por sus responsables podrían cambiar durante la escritura del guion.

Por ahora, sin embargo, el planteamiento resulta bastante claro: Daley y Goldstein quieren utilizar una institución fundamental para Star Trek como escenario de un conflicto de autoridad, confianza y principios, pero sin renunciar al optimismo que caracteriza a la franquicia.

La combinación de un relato prácticamente en tiempo real con la tensión de Día de entrenamiento y Marea roja podría convertir a esta nueva película en una de las aproximaciones más diferentes a Star Trek que se hayan llevado al cine.

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