El responsable de DC Studios, James Gunn, defiende una estrategia diferente y utiliza Star Wars para explicar qué pretende conseguir
Durante años, las películas de superhéroes han acostumbrado al público a buscar pistas sobre el próximo gran acontecimiento. Una escena poscréditos, un personaje inesperado o una referencia aparentemente insignificante podían convertirse en la promesa de un futuro crossover. Sin embargo, James Gunn parece decidido a romper con esa forma de entender los universos cinematográficos, y sus últimas declaraciones dejan bastante claro que DC Studios no pretende seguir necesariamente el camino marcado por Marvel.
El cineasta y codirector de DC Studios ha respondido a quienes consideran que las películas independientes del Universo DC carecen de importancia si no conducen a un gran evento conjunto. Su contestación, publicada en Threads, no solo defiende la libertad creativa de cada producción, sino que también explica por qué los fans deberían dejar de obsesionarse con lo que ocurrirá dentro de tres o cuatro películas.
James Gunn explica por qué el Universo DC no necesita depender de grandes crossovers
Para Gunn, la principal ventaja del nuevo universo compartido es que permite contar historias completamente diferentes sin necesidad de convertir cada estreno en una pieza de un gigantesco rompecabezas. El DCU puede explorar distintas épocas, personajes y rincones de su mundo, manteniendo conexiones entre sus producciones sin obligarlas a depender unas de otras.
En su respuesta a un usuario de Threads, el director de Superman fue especialmente contundente: «El DCU es simplemente un universo alternativo; podemos entrar en cualquier lugar o momento y contar ESA historia. No me gusta la idea de que las historias individuales no tengan importancia a menos que conduzcan a otra cosa». Una declaración que cuestiona directamente una de las costumbres más extendidas entre los seguidores del cine de superhéroes.
Star Wars es el ejemplo que James Gunn quiere seguir con DC
Lo más interesante de su explicación llegó cuando recurrió a una franquicia que lleva décadas demostrando que un universo ficticio puede sostener relatos muy diferentes. Star Wars se convirtió en el ejemplo elegido por Gunn para defender un modelo narrativo donde cada aventura tenga sentido por sí misma, aunque forme parte de una continuidad mucho mayor.
«Me resulta extraño que la gente no entienda esto, porque Star Wars lleva haciendo esencialmente lo mismo durante 50 años a través de películas, series, videojuegos y libros, aunque, reconozcámoslo, sin tanta variedad de tonos», explicó. La comparación resulta especialmente significativa porque DC también está apostando por combinar distintos géneros y formatos dentro de una misma franquicia.
Clayface demuestra que DC Studios quiere apostar por algo diferente
Una de las producciones que mejor representa esta filosofía es Clayface. Protagonizada por Tom Rhys Harries como Matt Hagen, la película apuesta por el terror corporal y una historia de venganza, alejándose de las tradicionales aventuras protagonizadas por superhéroes que deben salvar el planeta.
Gunn quiere que los espectadores disfruten de estas propuestas sin pensar constantemente en sus futuras conexiones. «Me encantaría que la gente fuera a ver Clayface porque es una gran película de terror, divertida por sí misma, y no por dónde aparecerá Clayface dentro de tres películas», afirmó. Según la información publicada por GamesRadar, la cinta consiguió 43 millones de dólares de recaudación mundial durante su primer fin de semana, aproximadamente 37 millones de euros, recuperando prácticamente su presupuesto de producción.
Man of Tomorrow confirma que las conexiones seguirán existiendo
Eso no significa que DC Studios haya renunciado a construir una narrativa compartida. Man of Tomorrow, prevista para 2027, continuará desarrollando la historia de Superman y contará con conexiones con otras producciones del estudio, entre ellas Supergirl, Lanterns y el personaje de Blue Beetle, introducido anteriormente en el antiguo DCEU.
La diferencia está en el peso que tendrán esas conexiones. Mientras que Marvel Studios ha utilizado tradicionalmente las películas de los Vengadores como grandes puntos de encuentro, Gunn quiere evitar que cada proyecto de DC parezca únicamente una preparación para el siguiente enfrentamiento multitudinario. Las historias podrán relacionarse, pero eso no debería determinar su valor individual.
El verdadero desafío del nuevo DCU será mantener su personalidad
Esta estrategia también permite algo que DC necesita especialmente: diferenciar sus producciones mediante géneros y estilos reconocibles. Las aventuras cósmicas, la animación, los misterios detectivescos y el terror pueden convivir sin que todas las películas tengan que compartir exactamente el mismo tono.
La propuesta resulta prometedora, aunque también plantea un desafío importante. Mantener una continuidad coherente sin sacrificar la independencia narrativa exige encontrar un equilibrio complicado, especialmente cuando los espectadores llevan años acostumbrados a analizar cada estreno buscando pistas del siguiente.
En cualquier caso, Gunn parece tener clara su prioridad. El futuro de DC no debería depender exclusivamente de su próximo gran crossover, sino de conseguir que cada película y serie merezca la pena por sus propios personajes, conflictos y propuestas. Y quizá esa sea precisamente la diferencia que necesita el género para recuperar parte de su capacidad de sorpresa.


