Joe Manganiello revela los secretos de una historia que habría llevado a Batman hasta sus límites
The Batman de Ben Affleck habría convertido Gotham en una pesadilla personal
Según explica Manganiello, el director imaginaba la película como «una versión superheroica de The Game, de David Fincher». Aquella cinta de 1997, protagonizada por Michael Douglas, jugaba con la paranoia y la sensación de que el protagonista había perdido completamente el control de su existencia. Trasladar ese planteamiento al universo de Batman habría permitido explorar una faceta especialmente vulnerable del personaje.
Deathstroke tenía un motivo muy personal para destruir a Batman
El gran antagonista de esta historia iba a ser Slade Wilson, más conocido como Deathstroke, interpretado por Joe Manganiello. El mercenario no pretendía conquistar Gotham ni enriquecerse mediante un elaborado plan criminal. Su objetivo era mucho más directo: hacer sufrir a Batman por una tragedia familiar.
Deathstroke habría sido llevado a creer que el Caballero Oscuro había asesinado a su hijo, desencadenando una venganza destinada a «desmantelar toda la vida de Batman». Esta motivación convertía el enfrentamiento en algo profundamente personal, especialmente teniendo en cuenta que Wilson es uno de los combatientes más peligrosos del universo DC.
La muerte del comisario Gordon habría cambiado el futuro de Gotham
Pero aquella muerte también habría tenido consecuencias inesperadas. Barbara Gordon habría entrado en acción como Batgirl, marcando su debut dentro del desaparecido DCEU. De esta manera, el asesinato de su padre habría servido como detonante para introducir a una nueva justiciera, vinculando directamente su aparición con el conflicto principal.
Una Batcueva invadida y una batalla que casi acaba con Batman
La amenaza de Deathstroke tampoco se habría limitado a las calles. Manganiello revela que el villano conseguiría infiltrarse en la Batcueva y tomar como rehén a Alfred Pennyworth, interpretado por Jeremy Irons. Un golpe especialmente doloroso para Bruce Wayne, que habría descubierto que ni siquiera su refugio más secreto estaba a salvo.
Entre las secuencias previstas destacaba un enfrentamiento a mitad de película en el que Deathstroke estaría a punto de matar tanto a Batman como a Batgirl. Ambos conseguirían escapar utilizando un tren de superficie, después de una batalla que habría demostrado hasta qué punto el mercenario podía superar físicamente a sus adversarios.
Batman: Arkham Asylum inspiraba el enfrentamiento definitivo
La influencia del título desarrollado por Rocksteady resulta particularmente interesante. Publicado en 2009, Arkham Asylum destacó por sus combates contundentes, su atmósfera opresiva y su manera de presentar a Batman como un detective extraordinario, pero también como un luchador capaz de enfrentarse a enemigos físicamente superiores.
Ben Affleck quería hacer una película de Batman digna de ganar el Óscar
Manganiello recuerda que estaba entusiasmado con la propuesta: «Me parecía bien. Le dije a Ben lo estupendas que me parecían sus películas, especialmente The Town, y cuánto deseaba ver su versión de Batman digna de ganar el Óscar a mejor película». Sus palabras reflejan las grandes expectativas que despertaba el proyecto entre quienes conocían sus planes.
Sin embargo, Affleck había asumido una responsabilidad gigantesca: escribir, dirigir, producir y protagonizar una superproducción de Batman. Manganiello llegó a preguntarse si existía algún precedente comparable, mencionando a Mel Gibson y Braveheart, aunque reconocía que aquella producción no tenía unas dimensiones similares.
El ambicioso proyecto que terminó en manos de Matt Reeves
Affleck respondió con seguridad: «Sí, lo sé… Pero no te preocupes, estás en buenas manos. Estás en buenas manos, tío». Finalmente, los problemas personales del actor y su desencanto con la experiencia de Liga de la Justicia, especialmente después de las modificaciones realizadas por Joss Whedon, terminaron alejándolo del proyecto.
Warner Bros. recurrió entonces a Matt Reeves, quien acabaría reinventando al personaje con Robert Pattinson en The Batman (2022), una historia independiente ambientada durante el segundo año de actividad del vigilante. Aquella decisión permitió explorar otra Gotham, pero dejó atrás una película que habría conectado directamente con el universo iniciado por Zack Snyder.
Una de las grandes películas perdidas del universo DC
Y aunque nunca sabremos si aquella versión habría cumplido las expectativas, las revelaciones de Manganiello permiten imaginar una de las aventuras cinematográficas más despiadadas de Batman, con Deathstroke convertido en una amenaza capaz de destruir su mundo desde dentro. Una oportunidad perdida que, inevitablemente, seguirá alimentando las conversaciones entre los fans de DC.


