James Gunn ya trabaja en su siguiente película para DC Studios tras la secuela de Superman y, aunque todavía no sabemos cuál será, hay varias direcciones que podrían ayudar a construir de verdad el universo compartido
James Gunn todavía está dando forma a Man of Tomorrow, pero el futuro del Universo DC ya empieza a ocupar un espacio importante. El responsable de DC Studios ha confirmado que está escribiendo el guion de su próxima película, aunque todavía no sabemos qué personaje protagonizará la historia.
Y, personalmente, creo que sería un error utilizar este momento para intentar acelerar el camino hacia la próxima gran reunión de superhéroes. El nuevo DCU necesita algo más importante: demostrar que sus personajes pueden crecer de manera independiente antes de convertirlos en piezas de un gran acontecimiento.
Marvel Studios ha utilizado durante años la promesa de que siempre hay algo más esperando a la vuelta de la esquina. DC puede hacer algo parecido, pero no necesariamente copiando su estrategia. Lo interesante sería construir un universo en el que cada película deje consecuencias y nuevas posibilidades para las siguientes.
Ahí es donde Superman puede convertirse en una pieza fundamental.
El futuro de Superman debería cambiar a medida que crece su mundo
Una de las posibilidades que más puede interesar para el futuro del personaje es que Clark Kent deje progresivamente de ser el héroe que acaba de descubrir su lugar en el mundo.
La relación con Lois Lane podría ser el primer paso. Después de Man of Tomorrow, el DCU tendría la oportunidad de mostrar cómo evoluciona su vida personal y, con el tiempo, introducir a Jon Kent.
No tendría que suceder inmediatamente. De hecho, sería mucho más interesante que el personaje llegara después de varias películas, cuando el público ya haya visto crecer la relación entre Clark y Lois.

La presencia de Jon también permitiría introducir elementos de la Legión de Superhéroes y del futuro de DC sin necesidad de convertir cada película en un adelanto de un crossover.
La clave estaría en que Superman tuviera una vida que evolucionara de una película a otra.
El DCU también necesita recuperar consecuencias de las películas anteriores
Otra decisión interesante sería aprovechar personajes y conceptos que ya conocemos en lugar de introducir constantemente nuevos villanos.
Por ejemplo, el destino de Ultraman podría utilizarse para presentar a Bizarro. No sería necesario repetir exactamente el conflicto de Superman. Al contrario: una transformación del personaje podría servir para mostrar las consecuencias de lo ocurrido anteriormente y llevar al héroe a un territorio completamente diferente.
Además, Bizarro permitiría que el DCU experimentara con un tono mucho más extraño y fantástico. Una posible Bizarro World sería algo que difícilmente podría confundirse con otra película de superhéroes convencional.
Y ahí está una de las grandes ventajas que tiene DC frente a otras franquicias: puede pasar de una historia de ciencia ficción a una aventura fantástica, una película de terror o incluso una historia prácticamente surrealista sin abandonar el mismo universo.
Darkseid debería ser el destino, no el punto de partida
Si el DCU quiere tener algún día una gran amenaza capaz de reunir a Superman, Batman, Wonder Woman y compañía, Darkseid parece una de las opciones más evidentes.
Pero precisamente por eso creo que sería un error utilizarlo demasiado pronto.

Apokolips debería sentirse como algo que lleva tiempo acercándose. Antes de que Darkseid aparezca personalmente, podrían existir pequeñas señales de su presencia: nuevos personajes, conflictos relacionados con los Nuevos Dioses o incluso amenazas que inicialmente parezcan independientes.
Así, cuando finalmente llegara el momento de enfrentarse a Darkseid, no parecería que el estudio simplemente ha decidido que toca hacer una película de la Liga de la Justicia.
El público tendría la sensación de que todo lo anterior conducía hasta allí.
Superman también puede ser el centro de un conflicto que afecte a todo el universo
Y hay otra posibilidad que considero especialmente atractiva: utilizar a Superman para demostrar hasta qué punto la existencia de un héroe tan poderoso puede afectar al resto del mundo.
No hace falta convertirlo realmente en un villano. Una manipulación mental, un engaño o algún tipo de control externo podría hacer que otros héroes tuvieran que enfrentarse a él.
Una historia así tendría una ventaja enorme: permitiría introducir progresivamente a Batman u otros personajes sin que la película se convierta necesariamente en un crossover masivo.
Además, obligaría al DCU a plantear una pregunta interesante: ¿qué ocurre cuando el héroe en el que todo el mundo confía deja de poder controlar sus propias acciones?
Ese tipo de conflicto tendría mucho más peso después de haber construido previamente las relaciones entre los personajes.

El siguiente paso debería ser construir, no correr
El mayor desafío de James Gunn no es encontrar inmediatamente al próximo gran villano del DCU. Tampoco creo que necesite anunciar ya cuál será la película que reunirá a todos sus héroes junto a Superman.
Lo que necesita es conseguir que cada nuevo proyecto haga que el universo parezca un poco más grande que el anterior.
Superman puede tener una familia. Otros personajes pueden desarrollar sus propias historias. Las amenazas de Apokolips pueden crecer lentamente en segundo plano y personajes como Bizarro pueden demostrar que este mundo tiene espacio para conceptos mucho más extraños.
Si Gunn consigue eso, cuando llegue finalmente el momento de reunir a los grandes héroes de DC, el acontecimiento tendrá algo que muchas franquicias buscan y pocas consiguen: la sensación de que realmente se ha estado construyendo durante años.
Y, en mi opinión, ese debería ser el verdadero objetivo de la próxima película del Universo DC.


