‘La fuerza de su mirada’ de Tim Powers

‘La fuerza de su mirada’, del autor americano Tim Powers, fue una novela autoconclusiva, desde su publicación en 1989 hasta que en 2012 se publicara la novela de continuación titulada ‘Ocúltame entre las tumbas’, cuya acción se sitúa años más tarde de los hechos acontecidos en esta novela. La duología del llamadociclo de los poetas malditos” se completa Entre las dos novelas encontramos el relato largo “Tiempo de sembrar piedras” (recientemente incluido en la antología homónima), que trata de uno de los personajes secundarios de ‘La fuerza de su mirada’, el pirata Trelawny y sus desventuras en Grecia.

Tras la edición de ‘Ocúltame entre las tumbas’ y ‘Tiempo de sembrar piedras’, Gigamesh reedita la novela que lo empezó todo, cuyo mismo título es un homenaje al mito, la poesía y el género, puesto que está sacado de un verso del poema “Esfinge y medusa” del escritor de género Clark Ashton Smith. Esta nueva edición, que cuenta con una nueva portada a conjunto con ‘Ocúltame entre las tumbas’ y una nueva traducción, hará las delicias de los aficionados a la obra de Powers con espíritu completista, pero también presenta una oportunidad nueva para explorar un mundo fascinante poblado por criaturas míticas.

‘La fuerza de su mirada’ de Tim Powers, editada por Gigamesh (portada de Enrique Corominas y traducción de Ana Quijada)

La premisa no podía entrar mejor: la noche previa a su boda, el doctor Michael Crawford desposa por error a una estatua, en colocarle el anillo de bodas en el dedo. La criatura que habita en la piedra es antigua y poderosa, toda una musa para los artistas, pero también celosa, ya que no tolerará a nadie más en la vida de su nuevo amado, al que consumirá poco a poco.

Una premisa interesante (centrada en la rivalidad, celos y un peligro de muerte de origen sobrenatural) puede ser un arma de doble filo: lo que funciona como gancho suele elevar las expectativas en cuanto a ejecución. En este caso, la premisa se ve reforzada por la inclusión en la trama de uno de los episodios más interesantes y que más han dado que hablar en el análisis literario de la literatura decimonónica. Me refiero, por supuesto, a aquella noche del frío y lluvioso junio de 1816, en la que los Shelley (Percy y Mary, todavía amantes) visitaban a Lord Byron, que se encontraba en la Villa Diodati junto con el médico John William Polidori, a orillas del lago suizo Lemán (o lago de Ginebra). Aquella noche, los amigos decidirían escribir historias de terror que han acabado marcado la literatura gótica. Por supuesto, la anécdota cobra un significado mucho más perverso si tenemos en cuenta la versión de Powers, en la que la inspiración está marcada por el peligro.

La vida de Crawford pasa pronto a ser una peregrinación hacia Londres y de ahí a los Alpes, en la que tendrá que esconder su identidad y en la que se verá seguido de cerca por Josephine, su casi cuñada, una mujer perturbada que sufre de desdoblamiento de personalidad y que busca venganza y tranquilidad. En ‘La fuerza de su mirada’ hay mucho acerca de cómo tomar decisiones morales y enfrentarse al estrés postraumático en una realidad corrompida, de la pérdida de identidad y de la relación ambivalente entre adicción e inspiración (que recuerda a muchos artistas conocidos por sus andanzas con la bebida y otros estimulantes).

Tim Powers y Brandon Sanderson firmando en Celsius 232, foto de la organización
Tim Powers y Brandon Sanderson firmando en Celsius 232, foto de la organización

Los elementos que caracterizan la escritura de Powers están bastante presentes (al fin y al cabo, ‘La fuerza de su mirada’ se publicó en el 89, después de éxitos como ‘Las puertas de Anubis’ o ‘En costas extrañas’), cuando el estilo del autor estaba asentado, y era patente su predilección por rellenar huecos de las historia con teorías conspiratorias de cariz esotérico. El humor hace apariciones esporádicas en una novela en ocasiones muy dura y llena de matices oscuros, sacrificio y pérdida. Como es habitual en sus obras, a medida que avanza la historia los personajes de Powers sufren múltiples carencias, lesiones y altibajos, a nivel psíquico, mental y de reputación, convirtiendo cada página en una lucha. A nivel de escritura, la novela no es tan densa como ‘Las puertas de Anubis’ y, aunque larga, resulta lo suficientemente animada para no estancarse. Las descripciones de ambientes urbanos lóbregos y de paisajes naturales inquietantes son muy evocadoras.

Los Shelley, Byron y Polidori no son los únicos personajes históricos en aparecer, también encontramos al poeta John Keats, al escritor Leigh Hunt y a la fascinante figura de François de Villon. Por escenas concretas entre estos personajes, ‘La fuerza de su mirada’ es el tipo de novela que se disfruta especialmente tomando notas y consultando la biografías de sus personajes reales. Como Powers ha señalado a menudo en entrevistas y charlas, valora especialmente la sensación de realidad que da la poesía, que es en sí misma un elemento mágico. Los versos de los poetas mencionados en la novela preceden los capítulos, cobrando a menudo un tinte casi profético.

A nivel mitológico, la novela está muy bien trazada. Resultan impresionantes los nefilim, esas criaturas de piedra similares a los vampiros, que se comportan a medio camino entre súcubos y musas, y cuyo origen podría remontarse a Deucalión y Pirra. Como criaturas fantásticas, los nefilim están especialmente bien construidos, ya que su especie está dominada por una serie de reglas claras con las que obligarán a jugar a y al resto de protagonistas. Para los aficionados a los mitos griegos, mucha atención a la aparición de la Esfinge, una escena excelente.

‘La fuerza de su mirada’ fue nominada en 1990 tanto al premio Locus como al World Fantasy, y acabó ganando el Mythopoeic Award. Este último dato resulta especialmente relevante si consideramos que la obra podría ser una piedra angular para el mythpunk, si el subgénero acaba de cuajar (como han cuajado subgéneros como el steampunk y la literatura Z). El mythpunk (o fantasía mítica, subgénero con el que comparte características), está presente en las obras de autores como Emma Bull, Catherynne M. Valente, Diana Wynne Jones, y en autores que se acercan al género desde la perspectiva del mito artúrico o del mito como elemento antropológico (como Robert Holdstock en ‘Bosque Mitago’).

‘La fuerza de su mirada’ de Tim Powers, editada por Gigamesh (portada de Enrique Corominas y traducción de Ana Quijada)

La nueva edición de ‘La fuerza de su mirada’ tiene una nueva portada, obra de Enrique Corominas, que encaja estilísticamente con la de ‘Ocúltame entre las tumbas’. La edición en rústica con solapas, la edición por defecto en la colección Gigamesh Ficción, aguanta sin problemas las 480 páginas de la novela. Esta segunda edición de ‘La fuerza de su mirada’ cuenta con una nueva traducción, esta vez de Ana Quijada (que también se ocupó de ‘Ocúltame entre las tumbas’ y de dos de los relatos de ‘Tiempo de sembrar piedras’, incluyendo el que le da título al libro). La traducción de Quijada, una vez más, brilla por su elegancia y fluidez. El prólogo de la novela corre a cargo de la prolífica escritora Susana Vallejo, y en él se destaca la mezcla de interés histórico, erotismo y humor de la novela.

Como mencioné en la reseña de ‘Ocúltame entre las tumbas’ la duología del ciclo de los poetas malditos es una gran obra de introducción al estilo y el buen saber hacer de Tim Powers. ‘La fuerza de su mirada’ una de esas rarezas literarias, que podrían atraer a lectores recelosos con el género, la novela perfecta para acoger por igual a los amantes de la poesía decimonónica, los lectores de biografías y novela histórica, y a los apasionados de la aventura y la literatura gótica.

[review]

Traductora y asidua a bibliotecas. La ficción me entra mejor con sagas familiares, cabezología, juegos de palabras y relatos de venganza. Disfruto al leer fantasía épica, ver ciencia ficción, rolear fantasía urbana y escribir realismo mágico.

¡No te vayas sin comentar!