Este pasado jueves se presentaba la última consola de Nintendo, Switch (antes conocida como NX). En un momento en el que ya poco puede sorprendernos en el mundo del videojuego, Nintendo logró conseguirlo mostrando a través de su vídeo promocional una consola muy original, con potencial de ser la primera de la historia capaz de ser plenamente funcional como aparato de sobremesa y como aparato portátil, revolucionando de nuevo el medio y enseñándonos además un ilusionante catálogo de acuerdos con otros desarrolladores, una de las claves para contrarrestar el fracaso consumado de su última consola, Wii U.
Con motivo de esta presentación y del espíritu de originalidad que inspiran las posibilidades de Nintendo Switch nos hemos propuesto recordar las aportaciones más importantes que ha hecho la vetusta empresa japonesa, siempre dentro del contexto de la innovación y la originalidad a la hora de revolucionar los estándares del medio. Sin embargo es importante, en aras de la verdad y de evitar debates innecesarios, tener en cuenta que en este artículo nos referimos a las aportaciones de Nintendo al hardware y al software que lograron cambiar nuestra manera de jugar y de ver los videojuegos. En otras palabras: no nos interesa tanto quién hizo primero cierto dispositivo o manera de jugar, sino cómo Nintendo logró popularizar dicho recurso, hubiera sido previamente inventado o no. La comparación inevitable es pensar que hablásemos de la compañía Apple y cómo integró ciertos aspectos tecnológicos en nuestras vidas aunque no fueran necesariamente creados por ellos mismos. Sin más dilación, pasamos a la lista de consolas y dispositivos más innovadoras de Nintendo, a las que tal vez pueda añadirse Switch dentro de unos años:
Guardado de partidas
Dado que la mayoría de primeros juegos tenían un sistema de puntuación no se guardaban los progresos, hasta que se implementó el sistema de contraseñas por el cual podíamos acceder directamente a cierto nivel de nuevo una vez nos lo hubiéramos pasado. Era imposible guardar partidas en consolas hasta que Nintendo lo hizo posible en The Legend of Zelda en 1986. El éxito que tuvo la posibilidad de guardar partidas en el cartucho de nuestro juego hizo que esta característica se implementara como algo habitual en todas las consolas en poco tiempo.

