230 días de oscuridad
Barrow, Alaska, el pueblo más al norte de E.E.U.U, aislado por 130 kilómetros de tundra sin caminos, aislado todos los inviernos durante 30 días de noche.
Último día de sol.
Esta introducción da paso a la película, de 113 minutos de duración, que adapta libremente la historia titulada ‘30 días de noche‘. Se encuentra dirigida por Sam Slade y protagonizada por Josh Hartnett (como el sheriff Eben Oleson), Melissa George (en el papel de Stella Oleson), Danny Huston (que interpreta a Marlow), Ben Foster (que encarna al Extraño), Mark Boone Junior (que da vida a Beau Brower), Mark Rendall (que se mete en la piel de Jake Oleson), Amber Sainsbury (que hace de Denise), Nathaniel Lees (en el rol de Carter Davies), Megan Franich (como Iris), Andrew Stehlin (en el papel de Arvin) y Manu Bennet (que interpreta al oficial Billy Kitka).
Una población que se queda a oscuras durante todo un mes es un sueño hecho realidad para los vampiros, que no dudan en hacer una incursión en Barrow para darse un festín a costa de los habitantes que no han podido o no han querido abandonar el lugar. Con el sheriff Eben Oleson a la cabeza, la humanidad debe hacer frente común contra los vampiros. Sin embargo, a veces es necesario hacer un sacrificio personal para lograr una victoria colectiva.
Un dato curioso, del que hay bastante constancia, es el hecho de que los vampiros tienen su propia lengua para comunicarse entre los de su especie, pero no tienen problemas para utilizar la de los humanos en las escasas ocasiones en que se dirigen a ellos.
La verdad es que la película tiene algunas lagunas argumentales, siendo la más notoria de todas el hecho de que los vampiros entren en propiedades privadas sin ningún problema, cuando la cultura popular sobre los chupasangres dicta que tienen que ser invitados para poder acceder a viviendas ajenas. No obstante, la correcta oscura ambientación y el inesperado final (a menos que antes hayas leído la novela gráfica) pesan más en el largometraje que sus defectos.
La crítica especializada le dio el aprobado a la película, aunque en Rotten Tomatoes afirman que:
Mientras que ‘Treinta días de oscuridad‘ ofrece algunos sustos, al final cae debido a su errática ejecución.
Por su parte, Roger Ebert, de Metacritic, criticó los cambios de velocidad de los vampiros, debido a sus pausados movimientos en contraste con los rápidos ataques, pero encontró convincente el papel de Danny Huston como el chupasangres Marlow, mientras que opinó que el largometraje estaba:
Bien hecho, bien fotografiado y plausiblemente actuado; es mejor de lo que esperaba.
Pero, sin lugar a dudas, fue Andrew Kasch, de Dreadcentral, quien dio una de la crítica más favorables a ‘30 días de oscuridad‘:
La película de vampiros más terrorífica de la historia del cine.
Que una novela gráfica resulte un éxito no es siempre una garantía de que vaya a suceder lo mismo con su adaptación cinematográfica, pero no cabe duda de que, en este caso, la película salió bien parada. Quizás fue ese el motor que impulsó la realización de una segunda parte, aunque tardase tres años en ser estrenada.
