Desde el capítulo anterior ya vimos como el nuevo Capitán América, John Walker, es muy impulsivo, casi llegando a ser violento. Esto se debe, sobre todo, a que se siente muy presionado por el símbolo del Capitán y quiere estar a la altura, por lo que a veces se sobrepasa.
En este cuarto episodio vemos una buena actuación de Wyatt Russell: le vemos nervioso e inquietante, nos muestra perfectamente que quiere ser digno del legado que simboliza el escudo, pero no se siente a la altura, o su frustración al ser vencido por las Dora Milaje, que “ni siquiera eran super soldados”. Nos muestra claramente cómo su interior está entrando en ebullición, bajo la presión de varias circunstancias.
Es muy revelador el diálogo que tiene con su compañero Lemar: ante la misma situación que Zemo le propone a Sam, Hoskins afirma que sí hay que tomar el suero. Y que no debe temer porque “el poder solo hace que una persona saque más de sí misma” (suero del super soldado tercera parte). Como veremos al final del episodio, Hoskins tenía razón. (suero del super soldado tercera parte).
Y, por supuesto, se nos muestran varias similitudes de Walker con Karli (de forma nada sutil, por cierto), desde utilizar las mismas frases (“no seas condescendiente”), hasta utilizar los medios necesarios (violencia) para conseguir su fin. Al final veremos que no puede soportar la presión y estalla (al ver sufrir a su amigo).


