3. Mortal Kombat: Aniquilación
Mortal Kombat no es una cuestión de muerte, sino más bien trata de preservar la vida. Liu Kang y unos cuantos luchadores elegidos del reino de la Tierra derrotaron al hechicero del mundo exterior Shang Tsung. Según las reglas de mortal kombat, su victoria mantenía la seguridad de la Tierra Durante una generación más. Nuestros elegidos fueron devueltos al hogar de liu kang en la tierra solo para disfrutar de un breve periodo de paz, ya que alguien del mundo exterior tenía un punto de vista diferente.
Esta introducción, narrada por Lord Raiden, sirve de punto de arranque de la secuela de la película anteriormente analizada, en la que John R. Leonetti sustituye a Paul W. S. Anderson en la silla del director. Solo Robin Shou y Talisa Soto repiten en sus papeles de Liu Kang y Kitana, respectivamente, ya que, En esta ocasión, contamos con James Remar (como Lord Raiden), Sandra Hess (en el papel de Sonya Blade) y Lynn “Red” Williams (que interpreta a Jax).
Junto a ellos destacan Brian Thompson (que encarna a Shao Kahn), Reiner Schoene (que se mete en la piel de Shinnok), Musetta Vander (que hace de Sindel), Irina Pantaeva (que se convierte en Jade), Deron McBee (que se transforma en Motaro), Marjean Holden (como Sheeva), Litefoot (en el papel de Nightwolf), Chris Conrad (que interpreta a Johnny Cage), John Melden (que encarna a Ermac), J. J. Perry (que hace triple personaje al meterse en la piel de Scorpion, Cyrax y Noob Saibot), Tyrone Wiggins (que se convierte en Rain), Dennis Keiffer (que se transforma en Baraka), Ridley Tsui (como Smoke), Keith Cooke (en el papel de Sub-Zero) y Dana Hee (que interpreta a Mileena).
La película arranca donde terminaron los acontecimientos de la anterior. Pese a que Liu Kang, Johnny Cage y Sonya Blade ganaron el torneo de Mortal Kombat, no hay descanso para ellos, ya que deben hacer frente a Shao Kahn, el emperador del Mundo Exterior, que pretende invadir la Tierra, pese a no contar con la ayuda del hechicero Shang Tsung. Nuevos miembros se unirán a ambos bandos y se suceden diversas bajas en cada uno de ellos antes de llegar al final del conflicto.
Esta película también cuenta con algunas diferencias con respecto al material original, como es la muerte de Johnny Cage que en los videojuegos no tiene lugar hasta la tercera entrega. Además, el parentesco existente entre Shinnok, Shao Kahn y Lord Raiden es una invención del largometraje. También se echa en falta la presencia de algunos personajes que dan juego a la versión en la trama original.
Aunque la película tiene un final cerrado, a diferencia de la anterior, estaba previsto el rodaje de una tercera parte, que llevaría por título Mortal Kombat: Devastación. No obstante, debido a que el largometraje resultó un fracaso de taquilla y de crítica, la idea nunca se llevó a cabo. La duda es cuál fue el mayor error de esta película de entre estos tres factores: que Paul W. S. Anderson no estuviera sentado en la silla del director, el cambio de actores de la mayoría del reparto principal o un guion mucho menos elaborado y más caótico que el de la película predecesora.


