jueves, octubre 28, 2021

Stillwater Vol 01: Rabia rabia busca decir la quietud de una parte de la sociedad que se cree acomodada

/

En el primer volumen de Stillwater, Chip Zdarsky nos coloca en medio de un pueblo americano en el que nadie puede morir para decir un pecado de su generación

El tomo de Stillwater: Rabia rabia es rabia

En Stillwater leemos a un Zdarsky honesto que pone todas sus habilidades a trabajar para lograr construir una estructura que soporte decir la “quietud” en la que se hunde una generación que abraza la “X distancia” de una realidad al pensarse acomodada. 

Lo maravilloso de la obra es sentir cómo se nos va revelando el decir “quietud” por medio de una narrativa/secuencias/viñetas/imágenes/diálogos que van iluminando las piezas del decir que señala a una generación envuelta en una clase que prefiere pasar de todo de puntillas para no poner en peligro su privilegio de pensarse bien en el “mísero bienestar”.

Rabia rabia es un subtítulo que tiene sentido si responde a la sensación que le deja al autor verse en el espejo que construyó. 

Digamos cosas del primer volumen de Stillwater.

La estructura de Stillwater en una crítica en sí misma

Zdarsky decide explorar estructuras que nos ponen a correr sobre una cinta; a pesar de toda la información que nos proporciona, relevante e impactante, sentimos que no avanzamos a ningún lugar. 

Esa sensación de “aquí no pasa nada” la construye al drenar el significado de eventos traumáticos, giros de guion, momentos sorprendentes para que no sepan a nada que nos insensibiliza ante ellos al llevarlos a una normalización. 

Una de las estrategias narrativas que usa para hacer el drenado es colocar un punto en el horizonte que llamaremos “El Momento”, y justo cuando comenzamos a prepararnos para emprender el camino que todo autor prepara para darnos tal bofetada al instante que arribemos a “El Momento”, Zdarsky decide soltar todo lo que es “El Momento”, sin juegos previos y envuelto en una normalidad que sabe a nada.  La velocidad de información drena el significado de “El Momento”.

Después de leer el insípido “El Momento”, nos damos cuenta que el autor ha colocado otro punto en el horizonte y repite su estrategia y así una y otra vez hasta que ha desangrado tanto los elementos que componen la historia que nos vemos incapaces de encontrar un punto a dónde ir y entramos en un limbo en el que no avanzamos a ningún lugar, hemos perdido el horizonte y al no tener a dónde ir nos sumergimos en la quietud.

Así el autor nos adentra en lo que quiere decir.

Stillwater 9

No es fácil decir Stillwater (Still-water/agua sin gas/agua tranquila/quietud)

Lo que busca señalar Zdarsky es el punto más alto al que puede llegar la pasividad del ser y para mostrar esta fuerza que domina el movimiento y deforma emocionalmente, recurre a un elemento para contrastarla con el fin de separarla de la normalidad que ha territorializado y hacerla visible. 

En las primeras páginas nos presentan a Daniel, el protagonista, a quien leemos movimiento/pulsión por su carácter impulsivo y un desbocado ir que no le permite detenerse a pensar hacia dónde va. La ironía es que esta pulsión desbocada lo llevará a la quietud. Zdarsky usará la figura de Daniel para visibilizar algunos rasgos de la pasividad/quietud que le ayudarán a construir lo que busca decir. Estos son algunos ejemplos de cómo lo hace: 

Al confrontar la reacción de Daniel (movimiento) con la de los habitantes de Stillwater (quietud) ante la idea de “muerte”, el autor señala como origen de la pasividad/quietud el momento que la idea “muerte” pierde significado.

El autor no escoge como escenario “un pueblo en el que nadie puede morir” porque suene bien, sino que es la forma en la cual encuentra para mostrar la quietud ligada al que se piensa acomodado: si mueres de hambre, la idea “muerte” se lee inexistencia y esta lectura te hace mover lejos de ella, pero si estas en un espacio que siempre te proveerá lo mínimo para alimentarte, en ese espacio “muerte” pierde significado y con ellos pierde sentido moverte del lugar seguro

El descenso de Daniela a la quietud nos muestra el poder que tiene esta fuerza para territorializar la pulsión: drenados sus traumas/emociones/yos, llega al limbo: él, nosotros (lectores), ha/hemos olvidado sus motivaciones iniciales y quién era antes de llegar al pueblo. La quietud diluyó su vida antes de Stillwater, la quietud le hizo olvidarse para recrearse en el presente de una normalidad formado por fuerzas que lo aquietan.

La paliza que sufre Daniel ante la pasiva mirada de los habitantes de Stillwater, solo por agitar la normalidad del pueblo con aspavientos, señala la falta de empatía, individualismo, indiferencia y desconfianza que desarrolla el individuo en la quietud; estas piezas construyen la  idea “X distancia” que Zdarsky piensa como un componente de su decir, porque explica que un pueblo apruebe la opresión/injusticia/violencia con tal de sostener la quietud que les permite pensarse bien en el “mísero-bienestar” que perciben tan frágil que les obliga a ir de puntillas. 

La propuesta que “X distancia” es un arma en la línea defensiva de la quietud nos hace ver la deformación emocional provocada por las fuerzas que nos arrastran a la inmovilidad por medio del lenguaje. Maravilloso.

Stillwater y el uso del lenguaje como fuerza que aquieta

¿Cómo se aquieta la pulsión/movimiento de un pueblo entero?

En los flashbacks que nos va dando la obra al inicio de cada número vemos el uso del lenguaje como herramienta para drenar/resignificar ideas/conceptos/palabras y crear fuerza opresivas que arrastran al pueblo a una quietud. Por ejemplo, en la obra podemos leer cómo la frase “por el bien de todos” va perdiendo su significado original para mutar primero en una fuerza que nos arrastra a la quietud, para luego volverse un arma defensiva de la quietud al darle peso a la idea “X distancia”. 

“Por el bien de todos” es una frase que se la adueña el poder y comienza a diluirla para después irle sumando significados que la hacen una fuerza de opresión aceptada. “Por el bien de todos, nadie sale de aquí”; el peso de la frase aumenta “por el bien de todos, nadie sale de aquí y la persona que viole esto debe ser castigada” y sigue aumentando “por el bien de todos esta persona recibió una lección que merece” y así se va normalizando la violencia y opresión. Los pesos que se van sumando a la frase nos van deformando emocionalmente a encajar en la normalidad, necesario, el sentir de la “X distancia”.

“Por el bien de todos” solo es una de las varias frases que vemos mutar a fuerza que arrastra y mantiene en la quietud.

Al no poder morir no podemos generar un fuerza suficiente para movernos de la presión que la frase “por el bien de todos” ejerce en nosotros; si estuviéramos a punto de morir de hambre  por no salir del pueblo, el peso “por el bien de todos nadie puede salir” saltaría por los aires… pero al no poder morir, nos conformamos pensándonos bien en el “mísero bienestar”, la opresión de la frase se va normalizando y se vuelve invisible e innombrable mientras nos come vivos mientras sonreímos. Zdarsky en un viñeta nos pone contra el espejo.  

The take the meat right of the living cattle, torture but it growns back, good as new, so they think it’s all right… can you imagine? living forever, being… being… butchered? over and over again? it’s…

Stillwater 6

Stillwater desmaquilla el concepto “Democracia”

Algo que me sorprendió de la obra es la crítica al sistema democrático al señalarlo como fuerza que aquieta. 

La obra nos muestra cómo se ha corrompido la idea “democracia”, pero sobre todo la inacción para arreglarlo ya que nos hunde en la quietud el desgaste al que nos lleva el loop: respetar la elección de los otros, aunque esta no oprima, ya que es lo que el pueblo quiere… ya en las próximas elecciones lo haremos mejor… ¡Pum! otra vez debemos respetar lo que el pueblo dice aunque piense que nos está matando la elección… a la próxima lo haremos mejor… ¡Pum!… y así esta dinámica que nos devuelve una y otra vez los mismos resultados nos desgasta hasta que nos deja de importar todo fuera nosotros mismos.

Esta dinámica se vuelve una fuerza que nos arrincona a un individualismo que nos aquieta y nos deforma para ver que el caer en los mismos vicios siempre es normal. 

La construcción de la crítica a la fe ciega al poder del voto dentro de un sistema corrupto, para mostrarnos otra pieza del decir de la quietud es genial, porque remarca lo absurdo que nos vemos al dejarnos pisar en nombre de algo que ha dejado de existir, pero sobre todo en nombre del miedo que nos da traicionar nuestras elecciones. 

Este volumen llama a una revolución, a romper con la idea de voto para desacralizarlo; debemos romper el estado democrático cuando este se atreve a patearnos. ¿Cómo hacer esto? Hay un libro ilustrado llamado Rebeldes: Una historia ilustrada del poder de la gente que repasa momentos históricos en los que un grupo de personas rompió el guion y cambió la realidad desde la espontaneidad/movimiento con la que se lograron decir.

Stillwater 8

Zdarsky señala a su generación de caer en la quietud

Zdarsky nos presenta a los niños y niñas de Stillwater relatando el mal que les aqueja: han crecido mental y emocionalmente pero no fisicamente, y la inmortalidad, en vez de llevarlos a la quietud al diluir sus necesidades, se vuelve culpable de una incomodidad que no les permite acceder al arrullo de pensarse bien. La quietud trata por todos los medios de territorializar el impulso que tienen las niñas y niños por escapar del cuerpo/ataúd, pero no puede. La necesidad de ellos es equiparable a escapar de la muerte. 

Una vez más el autor no escoge una imagen “niños y niñas que solo crecen mental y emocionalmente”, porque suene bien, es la forma literal de una generación más joven que al estar expuestos a tanta información su desarrollo emocional e intelectual se desarrolló a gran velocidad pero desde una perspectiva en la que miran hacia adelante, a un futuro que se han dado cuenta ha dejado de existir, gracias a la quietud del presente. No es extraño ver a tantas personas jóvenes haciendo activismo.

Hay una maravillosa viñeta en la que leemos cómo un chico del pueblo pone en evidencia la necesidad que tiene el adulto de repetirse en acciones que le hacen pensarse bien para sostener su ficción. En la misma viñeta también leemos el menosprecio que tienen el adulto a este niño que lo cuestiona para sacudirlo, aunque sabe que no servirá de nada porque desde hace tiempo los de su generación saben que los adultos están ciegos y sordos.

Números después del primer volumen vemos cómo la niñez de Stillwater prepara una revolución. Ellos saben que si ellos no se salvan nadie los salvará y eso les da un punto en el horizonte, al lector también se lo da, y eso rompe la estructura que nos sumergió en el limbo. 

¿Si sueño que soy feliz cuenta? 

Arundhati Roy – El dios de las pequeñas cosas

Otras lecturas sobre la quietud 

La quietud no es un decir exclusivo de Stillwater, también esta presente en la serie The White Lotus de HBO. Tanto cómic como serie, buscan decir la quietud pero usando diferentes estrategias que les permitan decirla, pero entre las piezas que usan vemos similitudes como: el drenado de eventos traumáticos, todo es permitido con tal de sostener la quietud, el señalamiento a la inmovilidad en la que se hunde quien se piensa acomodado y cómo visibilizar la pulsión interritorializable de la generación más joven. 

Por otro lado tenemos a Ottessa Moshfegh con la novela Mi año de descanso y relajación, obra que aborda el tema de la quietud como una forma de resistencia: el motor/pulsión que mueve a cualquier animal es el instinto de vivir, si giramos la idea podríamos decir que lo que mueve a un animal es no morir; el capitalismo logró resignifcar esta pulsión a “Yo deseo” que leemos “Yo quiero/Vivir bien/Vivir/No quiero morir” que se traduce en el slogan “Sentirme vivo”, para arrinconarnos a pensar que solo existe ese camino para huir de idea “muerte”. Al entrar en quietud me desterritorializo y entro a un limbo desde el cual puedo resignificar mi alrededor para decirme resistencia.

¿Stillwater podría ser una crítica al sistema capitalista, y propone la pasividad/conformismo como un acto de revolución? No lo sé. Lo que tengo claro es que Zdarsky, Perez y Spicer logran en este primer volumen construir un decir que nos pone contra un espejo. 

El volumen #1 de Stillwater es publicada por ECC Ediciones

El pasado junio ECC Ediciones publicó en España Stillwater: Rabia rabia, volumen que recopila las grapas del 1 al 6 USA publicadas por Skybound. Stillwater cuenta con el guion de Chip Zdarsky (Daredevil, Justice Legue Last Rife), dibujo de Roman K Perez (Cuento de Arena, Ojo de Halcón) y color de Mike Spicer (Wonder Woman: Tierra Muerta, Murder Falcon), cuya paleta, que recuerda a un atardecer, hace que esta obra sea visualmente extraordinaria.

SÍGUENOS EN REDES

124,427FansMe gusta
15,126SeguidoresSeguir
2,720SuscriptoresSuscribirte
Editorial Hidra
Norma Editorial