miércoles, junio 19, 2024

One Piece: Comienza un nuevo viaje (crítica)

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Panini

La tripulación del Sombrero de Paja vuelve a surcar los mares en la búsqueda del One Piece, pero esta vez en imagen real de mano de Netflix y el resultado ha sido un emocionante viaje

Los preparativos del viaje

One Piece, la obra escrita por Eiichiro Oda, es de los fenómenos culturales más importantes de la última década. El alcance del manga y de su versión animada año tras año ha ido creciendo y tarde o temprano era de espera que fuera a llegar una versión de imagen real que acerque el producto a un público todavía más grande. A esta idea tan alocada, si tenemos en cuenta la longitud de la obra original, se una la participación de Netflix como productora y la plataforma en la que se ha acabado emitiendo la serie.

El pasado de la plataforma de streaming con otras adaptaciones de animes y mangas a imagen real no ha sido el más sencillo, obras como Death Note acabaron siendo sepultadas por olas y olas de malas críticas ¿La razón? Un intento no de adaptar la obra original a imagen real, si no de adaptar la obra original al público occidental, provocando un sinsentido en la representación de los personajes y casi una forma de ocultar a la obra original al público que no la conozca, ya que con semejante adaptación poca gente querría intentar verse la serie original.

One Piece
Imagen proporcionada por Netflix

Las adaptaciones occidentales rara vez han funcionado, más allá de las creadas por Netflix nos encontramos con la innombrable Dragon Ball Evolution, la cual no entendió la idea original de la obra y además intentaba aportar una visión mucho más americanizada de la obra de Toriyama provocando una desconexión con la obra y la idea original que no conectó con el público. Sin embargo parece que Oda ha querido esperar al mejor momento para adaptar su obra a imagen real, contando con un equipo de creativos y un reparto que parecen dispuestos a darnos una gran obra.

La tensión por como iba a salir la adaptación de la obra de Oda tenía sentido y el primer tráiler ponía la alerta en muchos seguidores del manga y anime, pero algo fuera de lo normal fue pasando con la serie y es que según fue acercándose la fecha del live action y salían nuevos contenidos promocionales, el público se ilusionaba más por la adaptación y además conseguía captar la atención de nuevos espectadores, por lo que las expectativas comenzaban a inflarse de forma descontrolada ¿Podrían cumplir con las expectativas y ofrecernos un mundo tan rico y emocionante como la obra original?

One Piece
Imagen proporcionada por Netflix

Salimos desde Romance Dawn

Antes de desarrollar más la crítica, nos gustaría comentar que sobre todo vamos a analizar esta producción, pero que en ocasiones se van a resaltar algunas referencias, cambios y adaptaciones que ha tenido la obra, pero principalmente no vamos a desarrollar un análisis comparativo tal cual, si no más bien analizar la serie por si misma.

La serie está conformada por ocho capítulos de distinta duración que van desde los cincuenta minutos hasta la hora de capítulo, donde se nos introducirá toda esta nueva imaginería y universo creado por Eiichiro Oda. Algo que hemos aprendido con muchas otras series, pero que One Piece resalta todavía más es que el destino no es lo interesante, lo que realmente nos hace ser lo que somos y lo que importa es el viaje. Esta filosofía es la que desarrolla a la perfección One Piece (live action) y tenemos que entender que la obra original es muy muy larga, por lo que hay que hacerse a la idea de que le tesoro es secundario.

La serie entiende perfectamente esta naturaleza y aunque Luffy, calcado por Iñaki Godoy, no pare de decir que va a ser el rey de los piratas y que va a encontrar el One Piece, a nosotros lo que también nos interesa es el viaje y el ver como va a llegar a convertirse en lo que sueña. Estas ideas y este sueño crea una gran conexión con el público dándonos un mensaje conmovedor, donde busca resaltarnos a través de los distintos personajes de la tripulación que no importa lo que hayamos hecho en el pasado, lo que importa es nuestro sueño y luchar por ello por encima de todo lo que nos quiera tumbar.

One Piece
Imagen proporcionada por Netflix

El live action tiene un objetivo complicado, resumir una serie tan longeva en un formato mucho más corto y con la forma de estrenarse que tienen las series de Netflix es muy distinto de lo que nos tiene acostumbrado el estreno de los capítulos en animes y mangas, ya que estos normalmente son semanales o mensuales. La forma de lanzar las series de una sentada, tan típica de Netflix, a algunos les podría venir bien, pero a esta serie puede hacersele un poco cuesta arriba tener que esperar cada año el lanzamiento de ocho capítulos nuevos durante más de diez años que podría durar si quieren adaptarlo todo.

Conocemos a la tripulación del sombrero de paja

La estructura de la serie funciona realmente bien para ir conociendo a cada uno de los piratas, tanto a los principales como a los secundarios, dándoles a cada uno de ellos un capítulo donde se nos cuenta su historia e incluso algunas se van enlazando entre ellas haciendo que en un mismo capítulo conozcamos más detalles de varios personajes a la vez. Por lo que la serie en cuanto a ritmo se siente muy ágil, con capítulos que podrían considerarse casi autoconclusivos, donde se nos plantea una aventura y esta misma acaba terminando al final o expandiéndose al siguiente capítulo para acabar la trama que se este narrando.

One Piece
Imagen proporcionada por Netflix

Por lo que no se hace nada pesada y la historia engancha fácilmente, pero como ya hemos avisado, no os centréis en el destino, pensad más bien en el viaje. Y en este viaje vamos a conocer a muchos personajes que van a quedarse en nuestra cabeza una vez los conozcamos. En el universo de One Piece se resalta tanto a los piratas como a la Marina, la fuerza que busca acabar con la piratería y el live action de One Piece desarrolla muy bien ambos bandos contándonos de vez en cuando la historia de ciertos marines que buscan ser los mejores defensores de los mares.

Poco puedo añadir que no se haya dicho ya de la elección del reparto y sus personajes, todos tienen su momento para brillar y como ya he mencionado en pocos capítulos se nos hará conectar con ellos de forma rápida. Pero sobre todo resalta la elección de los actores y la caracterización de los personajes, para algunos podría chirriar la caracterización que a veces puede parecer un cosplay, pero esta podría ser la intención de Oda, al buscar que la obra este desconectada de aspectos mucho más reales y exagerar los rasgos de los personajes en imagen real.

One Piece
Imagen proporcionada por Netflix

Iñaki Godoy como Monkey D. Luffy es de los aciertos más grandes, cumple con los gestos y la diversión que transmite el capitán del barco. Mackenyu como Zoro transmite la seriedad y el temple del personaje, pero también tiene detalles como su problema de desorientación que también se resalta en el anime. Emily Rudd transmite la sensibilidad y la lucha interna de Nami en los primeros capítulos cumple a la perfección. Usopp con la interpretación de Jacob Romero da a la perfección ese espíritu cómico del personaje.Por último conoceremos a Sanji, interpretado por Taz Skylar (con su acento canario en la versión doblada), quien con sus gestos transmite el espíritu picaresco del personaje.

En cuanto a los secundarios nos encontramos con un gran plantel de personajes que irán conduciendo la historia de nuestros protagonistas hasta su objetivo, entre los que más destacan están el dúo de Helmeppo (Aidan Scott) y Koby (Morgan Davies) los dos cadetes de la Marina que tendrán el sueño de convertirse en los mejores marines del mundo. Garp (Vincent Regan) y Morgan (Langley Kirkwood), dos altos cargos de la Marina de los que iremos conociendo nuevos detalles a lo largo de la serie y que tendrán alguna que otra sorpresa.

One Piece
Imagen proporcionada por Netflix

Pero la tripulación del pirata de goma no solo se enfrentará a la Marina por llegar a cumplir su sueño, si no que también se encontrarán a otros piratas que buscarán sus propios tesoros y para ello tendrán que pisar al resto de piratas. Uno de los más característicos es Buggy el Payaso, interpretado por Jeff Ward, su caracterización va al detalle y cumple con el referente animado, pero además la localización del personaje expande todavía más la imaginería del payaso con la creación de una especia de circo donde los piratas acabarán enfrentándose.

Otro villano que acaba siendo muy bien interpretado y caracterizado es Arlong (McKinley Belcher III), un pezhumano que le pondrá las cosas muy difíciles a los Piratas del Sombrero de Paja. El espacio de este personaje, conocido como Arlong Park, en la versión de imagen real se acaba convirtiendo en un verdadero parque de atracciones con distintos puestos de juegos, detalles que no recuerdo llegar a ver en la versión del manga y que me sorprendieron, ya que le da una capa más de personalidad al villano. La presentación de Arlong puede sorprender un poco a los que conozcan la obra original, ya que sucede de forma distinta, pero es comprensible ya que se necesitaba agilizar la trama por algún lado.

Otros personajes que seguro se irán desarrollando a lo largo de la serie y que en la obra original son muy importantes son Shanks (Peter Gadiot) y Mihawk (Steven John Ward) a nivel de caracterización son dos de los personajes que más han llamado la atención, ya que muchos han señalado que parecen cosplays, pero según se avanza en la serie se ven algo más serios y pegan más con la estética del live action.

One Piece
Imagen proporcionada por Netflix

Y el Merry sigue su viaje hacía el Grand Line

El live action estrenado en Netflix ha sido una gran sorpresa para todos los espectadores, tanto para los veteranos de este mundo creado por Eiichiro Oda como para los nuevos espectadores que no conozcan nada de este universo que lleva construyéndose más de veinte años. Los creadores del live action parecen ser conscientes de cual es el objetivo principal de esta adaptación, la captación de nuevos espectadores, pero también enganchando a los que ya conocen la historia. Así han conseguido que la serie se siga manteniendo fresca, como si fuera un producto totalmente nuevo, pero a la vez sirviendo como homenaje a la obra de Oda y a los espectadores.

One Piece desde su escena introductoria deja dos mensajes claros, uno para los seguidores del anime o del manga y otro para los espectadores nuevos. Para los primeros es un venid de nuevo a revivir esta historia y pillar todas las referencias y conexiones que se van metiendo a las partes más avanzadas de la historia, pero que los espectadores nuevos no pillarán. Para los segundo el mensaje es más claro, uniros a este largo viaje lleno de aventuras.

One Piece - Iñaki Godoy - Netflix - Eiichiro Oda

A la espera de surcar el Grand Line

El live action tiene una gran dosis de acción que cumple con las expectativas de todos, algunas escenas podrían chirriar un poco, pero hay otras mucho más sorprendentes, como la introducción de Mihawk o la pelea final, que dejan bastante claro la necesidad de ese presupuesto tan alto para construir un buen universo en la serie. El reparto también juega un gran papel, todos y cada uno de los actores están entregados al 100% y el cariño que sienten por sus personajes se siente cada vez que salen en pantalla, por lo que cuesta imaginarse otro reparto interpretando a estos personajes.

A esto se le añade una banda sonora que a muchos les será reconocible y que añade una capa más de emoción a la historia que se nos está contando. También una buena ración de risas y personajes muy variopintos dignos de la mente de Oda, pero sobre todo One Piece (live action) es una digna y muy aceptable adaptación y reimaginación del imaginario de Oda, respetando sobre todo la procedencia oriental de la obra y sin intentar adaptarla a la visión occidental.

One Piece - Iñaki Godoy- Netflix - Eiichiro Oda

La experiencia de ver One Piece se expande para todos, ahora más todavía con su versión en live action, y desde aquí os recomendamos ver esta serie, ya que vivir este largo viaje es de las cosas más épicas y emotivas que se han contado en la historia del anime y el manga. Las historias de Nami, Sanji, Usopp, Luffy y Zoro y su trasfondo por llegar a ser lo que quieren ser sigue emocionando y desde que empiezas a conocerlos quieres saber más de ellos. One piece es pura emoción y aventura y su live action, obviando algunos fallos, ha cumplido con ello.

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CRÍTICA

Emocionante

RESUMEN

La tripulación del Sombrero de Paja vuelve a surcar los mares en la búsqueda del One Piece, pero esta vez en imagen real de mano de Netflix y el resultado ha sido un emocionante viaje

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