La comparativa con Capitán América 4 era inevitable. El estreno de Brave New World alcanzó los 88,8 millones de dólares en EE. UU., superando a Thunderbolts, pero no por mucho. Sin embargo, Thunderbolts se apunta un tanto importante en lo que a recepción del público se refiere. Con una nota de A- en CinemaScore y un 74% de recomendación segura en PostTrak, parece que quien la ve, la disfruta. De hecho, el 75% del público afirma que vería una secuela, y el dato más relevante es su éxito entre el público joven: un 62% de los espectadores tiene menos de 35 años.
Uno de los factores que juega a favor de Thunderbolts es su excelente campaña de marketing, valorada en 75 millones de dólares, con colaboraciones que van desde Harley-Davidson hasta Tide y Arizona Iced Tea. Un despliegue de branding que se deja notar en redes y productos coleccionables. Además, su fecha de estreno no es casual: llega justo a tiempo para el Día de la Madre y el inicio de las vacaciones de verano, lo que podría convertirla en una opción potente para quienes buscan acción en la gran pantalla.
En caso de que aún no estés al tanto, Thunderbolts reúne a un grupo de antihéroes y villanos redimidos del universo Marvel en una misión que ninguno de ellos puede rechazar. Es como si Marvel hubiera querido mezclar el caos de Suicide Squad con la estética y ambigüedad moral que tanto ha funcionado en series como The Boys. El resultado es una película con una energía más callejera, con menos CGI descontrolado y más acción a pie de suelo.
Y aunque Thunderbolts no haya sido el rey de la taquilla en su primer fin de semana, Marvel y Disney están convencidos de que esto es solo el principio. Con el tirón de las vacaciones, el buen boca a boca y su atractivo para el público joven, no sería raro que acabe teniendo una larga vida en cartelera.