Una guerra de ofertas sangrienta por el regreso de Leatherface
Cuando pensábamos que ya lo habíamos visto todo en el mundo del cine de terror, llega la noticia bomba: varios de los nombres más potentes de Hollywood están compitiendo por quedarse con los derechos de la saga La matanza de Texas. Y no hablamos de productores cualquiera: Jordan Peele, Taylor Sheridan y A24 están dispuestos a todo para revivir al asesino de la motosierra.
Leatherface, el premio más codiciado del terror
En plena era de remakes, “requels” y regresos nostálgicos, La matanza de Texas ha vuelto al centro del tablero. La icónica franquicia de terror slasher de los años 70, que nos dio a uno de los villanos más perturbadores del cine, está desatando una auténtica guerra de ofertas entre estudios, plataformas y cineastas con ganas de dejar su huella sangrienta en el género.
Todo esto lo ha confirmado Deadline, que adelanta que la propiedad está actualmente en manos de Exurbia Films, productora vinculada a Kim Henkel, coautor del clásico de 1974. La agencia Verve ha sido la elegida para coordinar el proceso y, a partir del 9 de junio de 2025, comenzarán las presentaciones formales de propuestas. El nivel de competencia es tan brutal como el propio Leatherface.
¿Quiénes quieren apuñalar su sello en la saga?
Entre los aspirantes más destacados tenemos a:
- Jordan Peele, maestro del nuevo terror con joyas como Déjame salir y ¡Nop!, que quiere producir su visión de la historia bajo su sello Monkeypaw Productions, con Universal detrás.
- Taylor Sheridan, el cerebro de Yellowstone, también está en la carrera, y como buen texano de origen, podría darle un enfoque muy auténtico y seco al nuevo capítulo de Leatherface.
- Oz Perkins (Longlegs, The Monkey) se ha asociado con Bryan Bertino (Los extraños) para una propuesta que sería producida por NEON.
- A24, uno de los grandes referentes del terror moderno, tiene a J.T. Mollner y al productor Roy Lee trabajando en una serie televisiva.
- Netflix también quiere su tajada, con otra propuesta liderada por el propio Roy Lee, esta vez en formato película.
El terror como refugio en tiempos inciertos
No es casualidad que todos quieran un pedazo de Leatherface. En una época donde los blockbusters de más de 200 millones de dólares ya no garantizan taquillazos, el cine de terror se ha convertido en un refugio rentable. Con presupuestos más modestos y un público fiel, el género sigue dando beneficios sin tener que arriesgar fortunas.

Los éxitos recientes de franquicias como Scream, Saw o Destino final han demostrado que revivir sagas clásicas sigue funcionando, especialmente si se hace con talento y respeto por el legado. El caso de La matanza de Texas es especial: su estética, su crudeza y su influencia siguen vivas 50 años después de su debut.
Un pasado reciente para olvidar
La última vez que vimos a Leatherface fue en 2022, en una película estrenada directamente en Netflix. Se planteaba como una secuela directa del film original del 74, pero la crítica fue implacable: apenas un 30% de aprobación en Rotten Tomatoes, con el público aún más duro (25%).
La historia seguía a un grupo de jóvenes que llegaban a un pueblo abandonado de Texas para revitalizarlo… y despertaban a la bestia. El concepto prometía, pero el resultado fue un batiburrillo de sustos flojos y decisiones cuestionables. Por eso, la esperanza está ahora en las manos de estos nuevos contendientes.

Leatherface busca nuevo hogar (y nueva motosierra)
Sea quien sea el ganador de esta guerra de propuestas, todo apunta a que estamos cerca de un reinicio potente y ambicioso de La matanza de Texas. Con nombres como Peele, Sheridan y A24 en la ecuación, es inevitable ilusionarse con lo que podría venir: desde reinterpretaciones sociales del terror hasta atmósferas asfixiantes al estilo Hereditary.
El legado de La matanza de Texas merece una nueva oportunidad bien ejecutada. Y si todo sale como promete, el regreso de Leatherface podría ser uno de los eventos de terror más esperados de la década.


