El gran acierto de Jurassic World: Dominion, así deberían haber sido los dinosaurios todo este tiempo

Jurassic World: Dominion
Panini

Una crítica feroz, pero un detalle paleontológico salva la última entrega de la saga jurásica

Cuando Jurassic World: Dominion llegó a los cines en 2022, las expectativas estaban por los suelos… y las críticas no tardaron en demostrar por qué. A pesar de su presupuesto mastodóntico y del regreso de personajes clásicos de Jurassic Park, la historia no convenció ni a fans ni a expertos del séptimo arte. Pero hay un grupo muy concreto que, contra todo pronóstico, sí se mostró encantado: los paleontólogos.

Sí, puede que la película flojee como blockbuster, pero por fin corrigió un error de casi tres décadas: los dinosaurios, al menos algunos, ¡tienen plumas! Un detalle que parece menor para el gran público, pero que para la comunidad científica es tan revolucionario como que un T-Rex aprendiera a bailar claqué.

Dinosaurios con plumas en Jurassic World Dominion

El paleontólogo Steve Brusatte, que trabajó como consultor en la película, lo dejó claro en una entrevista con Variety: “Estoy muy contento con las plumas”. El entusiasmo es comprensible. Aunque el Jurassic Park original se estrenó en 1993, no fue hasta 1996 cuando se confirmó científicamente que muchos dinosaurios eran en realidad más parecidos a aves que a reptiles. ¿El problema? Que desde entonces, ninguna película de la franquicia había corregido su aspecto visual… hasta ahora.

Brusatte destaca especialmente el diseño del Pyroraptor, un dinosaurio emplumado que se ha convertido en el símbolo de esta nueva etapa visual. Por primera vez en el universo cinematográfico de Jurassic Park, la ciencia y el cine se dieron la mano… al menos un poco.

Por su parte, Jim Kirkland, otro experto citado en el reportaje, fue menos indulgente. Según él, Michael Crichton basó su investigación en un libro que confundía especies, haciendo pasar al Deinonychus por un Velociraptor. En realidad, los famosos raptors de la saga son más parecidos al Utahraptor, una criatura de tamaño imponente y con las garras enormes que ya todos reconocemos. Curiosamente, el Utahraptor fue nombrado oficialmente en 1993, el mismo año del estreno de la primera película.

Kirkland también lanza una pulla a la inteligencia sobrehumana de los raptors: “Los muestran demasiado listos”, comentó. Aunque eran bichos listos, no eran genios capaces de abrir puertas y montar emboscadas.

A pesar de todos estos fallos históricos, hay que recordar que la franquicia siempre se ha movido en el terreno de la ciencia ficción, y sus licencias creativas han sido clave en su éxito. Pero que Jurassic World: Dominion haya hecho el esfuerzo de introducir elementos científicos actualizados es algo que merece aplausos.

Además, esto demuestra que el cine puede corregirse con el tiempo. Aunque no todo el mundo haya notado este cambio, sí marca una diferencia importante entre seguir perpetuando errores o evolucionar con los descubrimientos. Como bien dice Brusatte, “Hemos sabido durante mucho tiempo que los dinosaurios tenían plumas”, así que era hora de que Hollywood lo asumiera también.

¿Qué dinosaurios aparecen en Jurassic World: Dominion?

Aunque los clásicos como el Tyrannosaurus rex o el Triceratops siguen presentes, Dominion amplió el repertorio con especies menos conocidas, como el Therizinosaurus (el de las garras larguísimas) o el mencionado Pyroraptor emplumado, que ha pasado a ser el emblema paleontológico de la película. Esta inclusión no solo enriquece el lore jurásico, sino que introduce a los espectadores a criaturas que sí existieron y que la ciencia moderna ha redescubierto con otros ojos.

Jurassic World: Dominion

Muchos de estos dinosaurios tienen poco que ver con la imagen que la cultura pop ha mantenido durante décadas. Pero al incluirlos con mayor realismo, la saga abre la puerta a una nueva generación de espectadores que podrían quedar fascinados por la paleontología real, no solo la cinematográfica.

La evolución de la saga y el futuro del cine jurásico

Aunque Jurassic World: Dominion cerró una trilogía, el interés por los dinosaurios no ha desaparecido. Se rumorea que Universal ya planea un reinicio de la franquicia, probablemente más centrado en nuevas historias o incluso en una aproximación más científica y educativa.

Si ese es el caso, el paso dado por Dominion podría considerarse el primer peldaño hacia una etapa más rigurosa (aunque igual de espectacular) del universo jurásico. Puede que no sea perfecta, pero esta última entrega dejó un legado importante: demostrar que la precisión científica no está reñida con el espectáculo.

Y oye, si los dinosaurios de la próxima peli vienen con plumas y también saben bailar… nosotros encantados.

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