La Switch 2 genera controversia con su nueva apuesta por el formato híbrido, pero antiguos directivos de Nintendo aseguran que los juegos físicos no desaparecerán del todo
El debate sobre el fin de los juegos físicos
“Nintendo no va a eliminar lo físico”, aseguran los ex-empleados de la gran N. Y es que, aunque las tarjetas game-key parezcan una forma elegante de allanar el camino hacia un futuro totalmente digital, la propia compañía sigue valorando el canal minorista como pocos en la industria.
Según explican Ellis y Yang, estas tarjetas no son una novedad total. Vienen a ser una evolución de los códigos que se vendían en tiendas para descargar juegos de la eShop, un programa que empezó sin grandes expectativas… y acabó funcionando tan bien que ahora buscan llevarlo más allá. Eso sí, con una presentación que imita la caja de un juego real, para seguir captando a ese público que quiere ver algo tangible en la estantería.
La idea no es abandonar lo físico, sino ampliarlo. De hecho, Ellis aclara que para Nintendo, lo físico también incluye tener algo que se pueda regalar, coleccionar o simplemente tener como representación del juego en tu poder, aunque no contenga el software como tal.
El negocio digital, más rentable que nunca
Y es que, a diferencia de otras compañías como PlayStation o Xbox que ya coquetean abiertamente con lo 100% digital, Nintendo sigue cuidando a su base de fans más tradicional. Según Ellis, su audiencia más fiel tiene un fuerte lazo emocional con el formato físico, y romperlo de golpe sería contraproducente.
¿Veremos juegos first-party solo en formato game-key?
Eso sí, todo dependerá de cómo reaccione el público con esta primera oleada de tarjetas. Ellis y Yang insisten en que Nintendo escucha mucho a su comunidad, y si ven que este modelo no convence, podrían dar un paso atrás o replantear su estrategia.
Y es que al final, como apuntan ambos exdirectivos, Nintendo no solo vende juegos: vende nostalgia, ritual y conexión emocional con sus productos. Abandonar lo físico sería como borrar parte de esa experiencia. Por eso creen que siempre habrá alguna forma de soporte físico, por pequeña que sea, que permita al jugador conservar esa sensación de posesión y apego.
Una decisión que divide a la comunidad

Por otro lado, hay jugadores más jóvenes o casuales que ya están acostumbrados al todo digital y ven estas tarjetas como una alternativa más práctica. ¿Será esta la brecha generacional del gaming moderno?


